
Más de 800 personas han sido ejecutadas en Irán desde comienzos de año, declaró el viernes la ONU, denunciando “un patrón sistemático de uso de la pena de muerte como herramienta de intimidación por parte del Estado”. La oficina de derechos humanos de Naciones Unidas señaló que ha habido un “aumento considerable de las ejecuciones durante el primer semestre de 2025”. “Las autoridades iraníes han ejecutado al menos 841 personas desde principios de año hasta el 28 de agosto de 2025”, dijo a los periodistas en Ginebra la portavoz Ravina Shamdasani, advirtiendo que “la situación real podría ser diferente. Podría ser peor, dado el déficit de transparencia”.
Solo en julio, explicó, Irán ejecutó al menos a 110 personas —el doble del número de ejecutados en julio de 2024—. “El elevado número de ejecuciones indica un patrón sistemático de uso de la pena de muerte como instrumento de intimidación estatal, con un enfoque desproporcionado en las minorías étnicas y los migrantes”, advirtió.
Shamdasani lamentó en particular el recurso a las ejecuciones públicas en Irán; la oficina de derechos humanos ha documentado siete de estos casos desde comienzos de año.
“Las ejecuciones públicas añaden una capa adicional de ultraje contra la dignidad humana… no solo la de las personas directamente afectadas, aquellas que son ejecutadas, sino también la de todos quienes deben presenciarlas”, afirmó. “El trauma psicológico de presenciar una ejecución pública, especialmente para los niños, es inaceptable”, denunció.
Shamdasani señaló que actualmente 11 personas enfrentan una “ejecución inminente” en Irán, entre ellas seis acusadas de “rebelión armada” por su supuesta pertenencia a la oposición en el exilio de los Muyahidines del Pueblo de Irán. Las otras cinco fueron condenadas a muerte por su participación en las protestas masivas de 2022, agregó, subrayando que la Corte Suprema iraní confirmó la semana pasada la condena a muerte de la activista por los derechos laborales Sharifeh Mohammadi.
“La pena de muerte es incompatible con el derecho a la vida e irreconciliable con la dignidad humana”, insistió. “Genera un riesgo inaceptable de ejecutar a personas inocentes. Nunca debería imponerse por actos protegidos por el derecho internacional de los derechos humanos”, afirmó la portavoz.
La oficina de derechos humanos de la ONU instó al gobierno iraní “a no aplicar la pena de muerte contra estos individuos ni contra otras personas que se encuentran en el corredor de la muerte”, concluyó Shamdasani.