Una pista de despegue para los controladores

Los últimos quince años han dado mucho de sí en las torres de control de los aeropuertos españoles. Desde que en el 2010 se liberalizase esta actividad, ya hay 18 aeropuertos de Aena operados por controladores privados y la previsión es que el proceso siga adelante hasta alcanzar a los mayores de ellos, sin llegar a El Prat y Barajas. El cambio no se detiene y en España lo lideran dos empresas: Skyway y Saerco.

La primera de ellas es líder en este nuevo mercado desde el principio. Fue creada en el 2011, fruto de una alianza entre Ferrovial y la británica Nats, con amplia experiencia en el control aéreo. Su nombre durante muchos años fue el de Ferronats. La fecha de nacimiento tiene significado porque marcó el arranque de esta actividad. No estuvo exenta de polémica. En diciembre del 2010 los controladores públicos se pusieron en huelga para intentar evitar la liberalización, lo que provocó un caos en los aeropuertos y la decisión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de decretar por primera vez el estado de alarma para colocar a los militares al frente de las torres de control. Tras aquella crisis, vino el despegue de los operadores privados.

Ya hay 18 aeropuertos españoles con las torres de control privatizadas y el número puede crecer

“En estos años ha habido una gran mejora de la eficiencia”, sostiene Raquel Martínez Arnáiz, directora general de Skyway, al valorar lo ocurrido en estos quince años. Esta doctora en Astrofísica y controladora defiende la contribución de las nuevas empresas, frente al modelo de operadores públicos de Enaire. “Se ha mejorado la seguridad con la incor­poración de nuevas formas de hacer las cosas, además de la puntualidad, la eficiencia operativa y la sostenibilidad, con mejores tiempos de rodaje en pista”. Cita un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Com­petencia (CNMC) para defender estas ideas.

De todos los ahorros, el mayor es el coste de personal. En el 2010, Eurocontrol publicó un estudio según el cual los controladores españoles tenían los mayores sueldos de Europa y la productividad más baja, indica la directiva de Skyway. Los sueldos llegaban a duplicar a los del Reino Unido y rondan los 225.000 euros al año. Contrastan con los 55.000 euros de media que cobran los controladores privados, que cuentan con su propio convenio colectivo.

Los cursos para acceder a este empleo cuestan entre 27.000 y 55.000 euros en los centros de Barcelona y Madrid

Para Martínez, la nueva operativa liberalizada puede ser útil al racionalizar los costes y permitir a Aena abordar el nuevo ciclo de grandes inversiones, de 13.000 millones hasta el 2031. También es “una herramienta” para afrontar las previsiones de aumento de la demanda. “Estamos en niveles de tráfico históricamente altos en los aeropuertos y la previsión es que se dupliquen hasta el 2050. Muchas veces el cuello de botella está en los servicios de control”, indica.

De los 18 centros de control de torre liberalizados, Skyway gestiona nueve, entre ellos los de Alicante, Ibiza, València, Sabadell y Murcia. Tras el 2011 no se ha vuelto a acometer una oleada liberalizadora, pero en el 2023 había un proyecto para ello. Allí se incluyeron los grandes aeropuertos salvo los de Barcelona y Madrid: Palma, Málaga, Bilbao, Tenerife, Gran Canaria o Santiago estaban en la lista. Sin embargo, el adelanto electoral echó por tierra el proceso, del que no ha vuelto a haber noticias.

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Retratos a Francisco Martín, director de la escuela de formación de controladores aéreos Skyway en el Aeroport de Sabadell. Sabadell, 28 de Noviembre de 2023

La directora general de Skyway confía en que se reactive la nueva fase de liberalización y señala que “la CNMC está rotundamente a favor”. En el 2018, la autoridad de Competencia ya concluyó que los operadores privados habían aportado una mejora de la eficiencia del 60%, frente al 20% de los públicos. “La propia Comisión Europea está apostando por ello”, añade.

Otra de las particularidades de Skyway es que cuenta con escuela propia de formación de controladores, tanto para Enaire como para las torres privatizadas. Desde su apertura en el 2018, se han formado en ella unos 340 profesionales. Los precios rondan entre 27.000 y 28.000 euros para convertirse en operador de torres y entre 50.000 y 55.000 euros para certificarse como operador de aproximación o de ruta. Estos dos últimos perfiles no se encuentran liberalizados y reciben sueldos mayores una vez contratados por Enaire. Para la directora general de la empresa, la escuela ofrece “una buena salida”. Allí se expiden licencias europeas, a lo que se suma la demanda de contro­ladores de otros países, como los emiratos. Tienen una bolsa de trabajo.

¿Acabará la IA con este oficio? Martínez no lo cree. La tecnología será un aliado para gestionar el tráfico aéreo y evitar su saturación. “Sin herramientas adicionales no va a ser posible gestionar el doble de tráfico”, avisa. “La tecnología debe garantizar los mismos niveles de seguridad”, recuerda. Su previsión es que en las torres de control acabe ocurriendo algo parecido a lo que ya sucede en la cabina del avión. El piloto ha pasado en buena parte de las ocasiones de ejecutar a supervisar lo que ocurre allí dentro.

Desde el 2022, la empresa forma parte de la compañía de servicios Serveo, perteneciente al fondo Portobello. Fue un año después cuando el nuevo propietario decidió cambiar el nombre de Ferronats por el de Skyway. “El capital siembre ha sido español”, indica la directora general. Sus ingresos en el 2024 ascendieron a 12,5 millones de euros. Emplea a unas 170 personas.

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