El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ha sugerido este viernes que Rusia podría estar detrás de los drones identificados estos últimos días en los aeropuertos belgas. A su juicio, Moscú podría utilizar esta táctica con el fin de intimidar a Bélgica para que su Gobierno no ceda ante la UE y termine permitiendo el uso de los activos congelados rusos para dar un préstamo a Ucrania, la mayoría de los cuales están situados en Euroclear, con sede en Bélgica.
“Sí, todos lo vemos. Los belgas también. Se trata de una medida destinada a sembrar la inseguridad y el miedo en Bélgica: no se atrevan a tocar los activos congelados. No se puede interpretar de otra manera”, ha indicado Pistorius a los periodistas en una rueda de prensa en Berlín.
Un actor estatal
La inteligencia belga ya había advertido que es muy probable que Rusia sea responsable
El Ministerio de Defensa belga no ha querido comentar estas declaraciones, pero ha recordado que es una posibilidad que ya había surgido en su país. De hecho, la inteligencia belga también ha vinculado a Rusia como el actor más probable detrás de los avistamientos de drones que han obligado a cerrar desde el martes durante algunas horas los aeropuertos de Zaventem y Lieja.
Según la prensa belga, durante un encuentro preparatorio de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional organizado por este asunto los servicios de inteligencia del país sostuvieron que no tienen muchas dudas de que un “actor estatal”, probablemente Rusia, sea responsable de la presencia de drones.

Bélgica no es el único país europeo que ha investigado la cuestión. También en Dinamarca, Alemania y Noruega han detectado drones sospechosos sobre infraestructuras sensibles y se ha hablado de estos aparatos como posibles ataques híbridos. Este mismo viernes el aeropuerto de Lieja ha tenido que volver a cerrar su espacio aéreo durante media hora por la presencia de otro de estos aparatos. Solamente un vuelo se ha visto retrasado.
Todo ocurre además en un momento de graves tensiones en la coalición gubernamental de Bart de Wever, un nacionalista flamenco que llegó al poder a principios de año después de largas negociaciones. Ahora, el diseño del presupuesto está haciendo tambalear su Ejecutivo, y el rey Felipe de Bélgica le ha dado hasta Navidad para lograr un acuerdo con su coalición.
Es el peor momento posible, pues, para la Comisión Europea para presionar a Bélgica, que busca garantías suficientes de que el resto de países comunitarios compartirán los riesgos de las represalias de Moscú si permite la entrega de sus activos. Esta misma mañana ha habido una reunión entre altos funcionarios de la Comisión con miembros del Ejecutivo belga por este asunto. Según ha podido saber este diario, Bruselas está preparando una lista de alternativas a este préstamo para financiar a Ucrania durante los dos próximos años que podría entregar a los Estados ya la semana que viene, pero ninguna de ellas tiene tanto apoyo como el uso de los activos congelados rusos.
