

El PNV empieza a guardar distancias con respecto al Gobierno de Pedro Sánchez. La formación jeltzale, que en el pasado cercano se ha reivindicado como socio preferente del Ejecutivo de coalición, comenzó a modular su discurso tras el estallido del caso Cerdán y optó entonces por la consigna de ir “día a día y semana a semana”. Ahora, la ruptura de Junts con el Ejecutivo español y las últimas informaciones en torno a la trama ligada al ex secretario de organización del PSOE Santos Cerdán han disparado en el PNV el escepticismo sobre el futuro de la legislatura.
En los últimos días, Aitor Esteban, presidente de la ejecutiva jeltzale, está insistiendo en la idea de que “el sistema constitucional ha entrado en una situación de bloqueo”. “En la Constitución española, la solución a una situación de mayorías negativas, como la que hay en el Congreso, pasa por una moción de censura constructiva. Para eso hace falta poner un nombre y una mayoría absoluta en el Congreso. Sin embargo, no la hay, y ha ocurrido algo que nadie habría sospechado”.
El líder jeltzale insiste en que la mayoría negativa “ya existe”, de manera “que nada cambiaría el que hubiera una formación más
–en referencia a su partido– en contra de la acción de Gobierno”. Los nacionalistas vascos se sitúan en una posición de distancia con respecto al Ejecutivo, al tiempo que justifican la imposibilidad de apoyar una alternativa que incluya a Vox. La posición proactiva que otrora habían mantenido se desdibuja y el PNV guarda distancias con unos y otros.
La posición de los jeltzales se mantendrá invariable en las próximas semanas, aunque la relación con el Gobierno se podría tensar antes de final de año. Tanto el lehendakari, Imanol Pradales, como el propio Aitor Esteban han insistido en remarcar una fecha y un compromiso a cumplir. Ese momento clave será el 31 de diciembre. Y el compromiso es uno de los puntos centrales del pacto PNV-PSOE para la investidura: el traspaso de las competencias pendientes del Estatuto en el plazo improrrogable de dos años.
El estado de la cuestión es el siguiente. Desde la llegada de Pedro Sánchez al poder en 2018 se han materializado una veintena de traspasos a Euskadi, un récord absoluto desde que en los años 80 el País Vasco recuperó sus instituciones de autogobierno. Sin embargo, aún están pendientes diez materias que el Gobierno vasco ha agrupado en cuatro bloques: seguridad social (incluye la gestión económica sin romper la caja única), infraestructuras, seguridad pública y, finalmente, Hacienda, finanzas y empresa.
Los nacionalistas vascos instan a Sánchez a zanjar para fin de año el cumplimiento del Estatuto
El PNV es consciente de que es improbable que en cuestión de cinco semanas se cierren estos traspasos y exige a Pedro Sánchez al menos un compromiso de calado al respecto si quiere mantener su confianza. Lo contrario sería “un asunto grave”, según ha indicado Esteban.
Los nacionalistas vascos no sobreactúan en relación con esta cuestión. El PNV necesita que su apoyo a Sánchez, cada vez más cuestionado por una parte de su militancia, se vea compensado por contrapartidas de entidad que justifiquen su posición. En un momento crítico de la legislatura, los jeltzales no se pueden permitir aparecer como un socio que deja pasar acuerdos rubricados con solemnidad y ligados a una fecha concreta de cumplimiento. El nuevo ciclo electoral comienza a asomar y, de nuevo, la batalla de Madrid será central dentro de la igualadísima pugna que mantienen PNV y EH Bildu.
Los jeltzales, además, están incómodos en un contexto de continuas informaciones relativas al caso Cerdán, una cuestión que salpica a sus socios y que esta semana también les ha interpelado. Aitor Esteban ha denunciado un “intento evidente del PP y algunos medios cercanos a él” de “vincular” al PNV con la trama.
Las informaciones que apuntan a los jeltzales tienen que ver con algunas referencias del informe de la unidad central operativa de la Guardia Civil (UCO) que se ha hecho público estos días. En concreto, el informe recoge que, en el contexto de la moción de censura del 2018, Santos Cerdán habría remitido a Koldo García, entonces asesor del ministro José Luis Ábalos, un documento con “peticiones de nombramiento” del PNV en el Ministerio de Medio Ambiente, Adif y la Sepi.
La primera de esas peticiones, siempre según recoge la UCO a raíz de un mensaje de Cerdán, sería la de mantener en su cargo en Evaluación Ambiental a Javier Cachón, director general de Biodiversidad y Calidad en la última legislatura de Mariano Rajoy. La UCO considera que esa supuesta petición pudo ser trascendental porque Cachón firmó en mayo de 2019, ya con la socialista Teresa Ribera como ministra para la Transición Ecológica, la declaración de impacto ambiental para la actuación de Mina Muga en la frontera entre Navarra y Aragón, el “primer proyecto conjunto entre Acciona Construcción y Servinabar”.
Esteban denuncia un “intento del PP y algunos medios” de vincularlos con el caso Cerdán
“Sobre ese tema ( Mina Muga) no he hablado con nadie en mi vida”, dijo Esteban esta semana. El líder jeltzale, asimismo, ha subrayado que en la única reunión que mantuvo con Cerdán tras la moción de censura no se habló de nombramientos y ha sido igual de rotundo –y convincente– al señalar que no conoce a Cachón.
Algunos medios, no obstante, apuntan al ala navarra del PNV, integrado en la coalición Geroa Bai. Antxon Alonso, propietario de Servinabar junto a Cerdán, habría logrado acceder a la líder de Geroa Bai, Uxue Barkos y, en general, a las esferas de poder político y mediático de Navarra durante la legislatura en la que la dirigente vasquista fue presidenta foral (2015 y 2019), periodo en el que se gestó el proyecto de Mina Muga, que también exigió la intermediación con el Gobierno de Aragón. La UCO ha incorporado en su informe material que da cuenta de una relación profesional cotidiana, aunque está por ver si de ahí se desprende algún ilícito que salpique a la formación de Uxue Barkos. Se trata de un frente más al que deberá prestar atención el PNV en un momento en el que las esperanzas en torno a la legislatura parecen desvanecerse.
