
Toque de atención de la Comisión Europea a España. El año que viene, según los cálculos de Bruselas, España está en riesgo de incumplir las reglas fiscales porque el gasto primario neto del 2026 será mayor que 3,5% acordado. Sin embargo, el desvío será menor del 0,3% del Producto Interior Bruto (PIB) anual y del 0,6% acumulado, por lo tanto entra dentro del margen permitido por el Ejecutivo comunitario y no considera que esté infringiendo ya el plan fiscal acordado.
El análisis comunitario de la situación fiscal de los Estados de la UE que ha enviado esta tarde la Comisión no se incluye una opinión detallada para España, debido a que todavía no ha presentado un borrador presupuestario para el año que viene. Por lo tanto, según ha detallado el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, en una rueda de prensa en Estrasburgo, los cálculos de Bruselas se basan solamente en los datos disponibles y las previsiones macroeconómicas publicadas la semana pasada por el Ejecutivo comunitario, que situaban a España como el gran país de la Eurozona que más crece.
“Las previsiones están dentro de los umbrales de la cuenta de control: no se supera la desviación máxima anual permitida (0.3% del PIB)”, destacan fuentes del Ministerio de Economía. En cualquier caso, apuntan desde el Ministeiro, “los principales indicadores fiscales confirman el compromiso de España con la responsabilidad fiscal” porque “en el 2025 el déficit público se reducirá hasta un 2.5% del PIB, muy por debajo del déficit de la UE y de la eurozona (3.3% y 3.2%, respectivamente) o de otros grandes países como Francia, Italia y Alemania”.
Es la segunda ocasión que la Comisión Europea estudia las trayectorias de ajuste que los Estados miembros deben mandar para cumplir las nuevas reglas fiscales aprobadas en el 2024 enfocadas en el control del gasto público neto, después de que España ya superase el examen el año pasado. Antes, la Comisión apuntaba más a los niveles de déficit.
Para cumplir con la senda fiscal aprobada por Bruselas, España debería limitar el incremento del gasto primario neto a la media del 3,5%, pero Bruselas cree que será superior. Por lo tanto, considera que España gastaría más de lo fijado en la senda de ajuste pactada con Bruselas. Fuentes comunitarias sitúan este ligero desvío en algo menos del 0,3% en términos de PIB, que sería en torno a los 5.000 millones millones de euros.
Se trata solamente de un aviso, pero es una manera de recomendar al Gobierno que tomen las “medidas necesarias” para que solventar esta situación, dentro de “su proceso presupuestario nacional”, para lograr asegurarse de que su política fiscal en el 2026 entre dentro de los límites. Todo, pese a que España es uno de los dos países, junto a Bélgica, que no han enviado sus planes presupuestarios a la capital comunitaria. El Gobierno belga acordó ayer un plan presupuestario plurianual, después de meses de negociaciones e incertidumbre entre la coalición de cinco partidos del primer ministro Bart de Wever.
Bruselas no señala a España directamente por no tener presupuestos, sino que constata que no puede emitir opiniones sin ellos. “Si hay un nuevo plan presupuestario, haremos una nueva previsión. No hay toque de atención”, señalan las fuentes comunitarias.
“Todas las previsiones –nacionales, europeas e internacionales– también apuntan a la continuada reducción de la deuda pública, ya alejada del pico máximo alcanzado tras la crisis del COVID-19. Las previsiones de la Comisión coinciden en que la tendencia continuará en 2026 y 2027, resultado de la política fiscal prudente que está llevando a cabo el Gobierno en los últimos años”, insisten desde el Ministerio de Economía.
En noviembre del año pasado, a pesar de tampoco haber enviado el plan presupuestario del año que viene, la Comisión Europea dio luz verde al plan fiscal estructural enviado por Madrid. Entonces, consideraba que el plan español estaba dentro de los horizontes enviados por los socios comunitarios que cumplen los requerimientos del nuevo marco financiero y establecen una senda fiscal “creíble” para mantener bajo control su déficit y su deuda. En cambio, ahora sitúa a España dentro de países con “riesgo de incumplimiento”.
La Comisión Europea también ha avanzado este martes que España alcanzará el 80% de devolución del rescate financiero articulado por el Mecanismo Europeo de Estabilidad hace más de una década, lo que implicará que el país salga del programa de supervisión de este organismo, es decir, el programa de vigilancia tras el rescate financiero del 2012.
“España ya ha repagado hasta la fecha el 71% de los préstamos que fueron aprobados por socios europeos. Hay algunos repagos en diciembre y eso llevará la cuantía devuelta por encima del 80%, por lo que ya no estará sujeta a la vigilancia posterior al programa”, ha apuntado Dombrovskis.
