
La marca de coches Ebro encara su segundo año de fabricación con el reto de duplicar la producción e ingresos actuales. “Si el 2025 ha sido el del inicio de la fabricación, el 2026 es el del aumento de la capacidad productiva”, plantea Rafael Ruiz, presidente de Ebro EV Motors, matriz de la marca.
Hace justo un año reiniciaba la actividad en la antigua planta de Nissan en Barcelona, asociada con la china Chery. Ayer se celebró la efeméride en un acto en el MNAC. Ruiz destaca de este ejercicio que en lo laboral “se ha conseguido cumplir con los compromisos de reindustrialización” de Nissan, con 842 personas reincorporadas. También resalta lo financiero: la facturación va camino de cumplir el objetivo de 333 millones de euros anual y se toca la rentabilidad. Por último, resalta el buen volumen de coches fabricados, en torno a 13.500 este año. Es un 33% menos de los 20.000 previstos inicialmente. “El balance es muy positivo. Si bien es el primer ejercicio de producción, llevamos cinco trabajando en el proyecto”, valora. En total, en fábrica la empresa emplea a unas 1.000 personas.
La empresa habrá producido este año 13.500 vehículos, un 33% menos de los previstos inicialmente
La previsión es alcanzar los 600 millones facturados en el 2026, el doble que ahora. Para dar el salto, ha invertido 85 millones en una segunda línea, más grande, de soldadura –con 200 robots–, pintura y montaje, lo que le permitirá incrementar la producción de 6 coches por hora a 26. Esto otorga a la planta una capacidad de 100.000 vehículos anuales. En todo caso, las cifras de producción serán más modestas. Para el año que viene espera fabricar unos 25.000-30.000, el doble que este ejercicio.
El segundo año repetirá alineación, con cuatro modelos –ayer desveló el s900– y opciones de combustión e híbridas. La empresa trabaja en un vehículo eléctrico propio: “Está en fase de desarrollo, lo fabricaremos en la planta”, explica Ruiz, sin definir de qué tipo es. “El eléctrico está en nuestro futuro al 100%”, insiste.
La empresa quiere entrar en el mercado portugués y en el de Croacia y Eslovenia, además del búlgaro que ya anunció hace una semanas.
Tras el primer beneficio operativo, cosechado en el tercer trimestre, Ruiz reafirma la idea de un ebitda positivo para el cierre del año y ve el 2026 como “un año de beneficios”. Sobre las críticas a las fábricas que ensamblan coches chinos, expone que “la planta no es una línea de montaje, es una fábrica de coches, con un compromiso de crear valor añadido en el país” y apoyo en el proveedor local. Y más fabricación que ensamblaje: “Ya hemos comenzado con la producción del vehículo completo”. Por su lado, los eléctricos de Chery se fabricarán hacia el segundo semestre del 2026.
