La CNMV pone el foco en las estafas de inversión amorosas: “Pueden afectar a cualquiera”

Dejarse llevar por las emociones es el principal enemigo de cualquiera que quiera rentabilizar sus ahorros a través de la inversión. Los ciberdelincuentes lo saben bien y lo explotan mediante estafas que combinan el ánimo de lucro con el sentimiento romántico. Este fenómeno no ha pasado desapercibido para la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que hoy ha emitido una advertencia sobre las llamadas estafas amorosas o afectivas.

“Estos fraudes pueden afectar a cualquier persona”, asegura el supervisor de los mercados de valores en España. El motivo, prosigue, es que se dirigen a un público muy amplio: ciudadanos de diferentes edades, niveles educativos y profesiones pueden estar en el punto de mira de los estafadores, que tratan de atraer a las víctimas con promesas de amistad o amor. No obstante, es más común que personas que viven solas o que pasan muchas horas aisladas interaccionando solo a través de internet acaben picando en el anzuelo. Por ello, la CNMV aconseja a viudos, divorciados o ciudadanos que viven lejos de familia y amigos ser “particularmente cautos”. 

Persona sola consultando el móvil

Persona sola consultando el móvil 

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La puerta de entrada de este tipo de estafas son redes sociales, aplicaciones de citas, grupos de watsap o incluso mensajes de texto. Todo comienza de “una manera muy inocente”, advierte el organismo público, pero antes de que se dé cuenta, la víctima ya está intercambiando cada día mensajes con un desconocido que “puede que te bombardee con amor”, aunque en algunas ocasiones la relación no sea romántica. 

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Una persona sostiene una representación visual de la criptomoneda digital

Es habitual que el estafador se haga pasar por una persona con éxito económico gracias a invertir su dinero en activos como criptomonedas, divisas u oro. Un camino hacia la riqueza que pretende compartir con su interlocutor, invitándole a invertir en una determinada aplicación. Al principio, “verás gráficas que indican que tu inversión está dando enormes rendimientos”, explica la CNMV, “pero cuando quieres retirar tu dinero, no puedes”. Y, además, ya tampoco será posible contactar con el nuevo amigo o romance. “Estas devastadoras estafas dejan a los inversores con el corazón roto y los bolsillos vacíos”, afirma el supervisor de los mercados de valores.

Señales de alerta

Cómo evitar las estafas amorosas o afectivas

Uno de los aspectos que delata a los estafadores es que evitan a toda costa el encuentro presencial. Ponen excusas como que están en el extranjero, en un lugar de difícil acceso o en un destino militar. También tratan de evitar videollamadas asegurando que su cobertura es muy mala. A pesar de ello, rápidamente manifiestan sentimientos intensos hacia su interlocutor. Otra señal de alerta es que quieren conducir la conversación de la aplicación de citas o de la red social a una aplicación de mensajes de texto encriptados. 

Además, el estafador pide dinero o habla sobre inversiones, promete ganancias elevadas con poco o ningún riesgo, presiona para actuar rápido y quiere que se utilice una plataforma de inversión específica y poco conocida. También se resiste a permitir que la víctima retire su dinero, argumentando problemas técnicos o incluso impuestos y tasas que deben pagarse previamente. A esto se suma a menudo que presiona para que  la víctima no hable con nadie más de su inversión. 

Ante estas señales, la CNMV recomienda ignorar mensajes de remitentes desconocidos, no tomar decisiones sobre inversión basadas en consejos de personas que han contactado sin permiso, investigar las oportunidades de inversión en profundidad, proteger la información personal y la identidad, no descargar programas o aplicaciones sospechosas, no pagar nunca para recuperar una inversión e interrumpir toda comunicación cuando hay sospecha de fraude.

Por último, pide a quienes sean víctimas de estafas que lo denuncien ante las autoridades. En todo caso, este tipo de artimañas es un ejemplo más de que no todo lo que reluce es oro… ni siquiera en el terreno amoroso.

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