
Israel y Palestina se han sentado en una misma mesa para hablar de un futuro compartido en el Mediterráneo. Ha sido esta mañana en Barcelona, en el marco del foro regional de la Unión por el Mediterráneo, institución a la que pertenecen 43 países y la única en la que israelíes y palestinos están representados con el mismo estatus.
La reunión, celebrada en el Palau de Pedralbes, ha servido para reiterar el apoyo de la Unión Europea y de todo el mundo árabe a la causa palestina. “Sin una solución de dos estados no podrá haber estabilidad en el Mediterráneo”, señaló el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anfitrión del encuentro.
A su lado, el viceprimer ministro de Jordania, Ayman Safadi, que también es el jefe de la diplomacia del reino hachemí, denunció a Israel en términos muy duros. Lo culpó de genocidio en Gaza, un “comportamiento inhumano” que queda impune ante la ausencia de una autoridad internacional capaz de hacer cumplir el derecho humanitario.
Aún así, Safadi recordó que desde el 2002 el mundo árabe reconoce el derecho de Israel a vivir en paz con sus vecinos siempre y cuando éste reconozca el derecho de los palestinos a tener su propio estado.
Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, está de acuerdo con que esta es la única salida posible al conflicto palestino. Asimismo, reconoce que el alto el fuego en Gaza es muy frágil, pero que, aún así, hay “una posibilidad real” de que la paz arraigue.
Safadi no lo tiene tan claro. En Gaza, dijo, Israel solo permite la entrada del 20% de la ayuda humanitaria que se necesita, mientras que sigue golpeando a una población exhausta. Desde el inicio del alto el fuego, más de 300 personas han fallecido por los bombardeos israelíes en la franja.
La situación en Cisjordania, mientras tanto, como puso de manifiesto Safadi, es peor cada día. Soldados israelíes, por ejemplo, asesinaron ayer en Yenin a dos supuestos combatientes palestinos que se habían rendido. Fueron tiroteados con los brazos en alto.
El diálogo sobre la cooperación en el Mediterráneo ha intentado abrirse camino por la espesura de la violencia en Gaza y Cisjordania. Las acusaciones contra Israel han sido francas y contundentes. Dana Elrich, encargada de negocios en la embajada de Israel en Madrid y actual embajadora interina, las escuchó con estoicismo. En la misma mesa, la ministra palestina de Asuntos Exteriores, Varsen Aghabekian, demostró que es posible orillar el horror para abordar proyectos de cooperación pensados para unir a las personas y las naciones en una de las regiones más convulsas del mundo.
