
La economía de Estados Unidos se expandió en el tercer trimestre a su mayor ritmo en dos años, con un crecimiento interanual del 4,3%, según informó el martes el Departamento de Comercio Este dato sucede al ya brillante repunte del 3,8% que se experimentó en el segundo trimestre.
El dato parece respaldar las políticas económicas de Donald Trump
El efecto del shutdown , del cierre administrativo que padeció el país, se hará notar en el dato del último trimestre del año. Aún así, la economía estadounidense ha demostrado un desempeño notable pese a la polémica guerra comercial que ha desatado el presidente Donald Trump desde la pasada primavera. Además este último dato supera el consenso de mercado, que apostaba por un porcentaje menor, un 3,2%.
La subida del consumo está impulsada más por la clase alta que la clase media
Entre los motores de la economía estadounidense, destaca el gasto de los consumidores, que representa alrededor del 70% de la actividad económica de Estados Unidos, que aumentó a una tasa anual del 3,5% en el último trimestre. Es un incremento respecto al 2,5% registrado en el período de abril a junio. Una de las explicaciones reside en que las clases más altas concentran una gran parte de la demanda interna y este colectivo ha visto su patrimonio incrementarse gracias a la subida de las acciones bursátiles y de los bienes inmuebles.
El dato también refleja un crecimiento sólido de las exportaciones, lo que contribuyó a reducir el déficit comercial, así como un aumento del gasto público (defensa) y un ritmo aún firme de la inversión empresarial en equipos y productos de inteligencia artificial.
En redes sociales, el presidente Donald Trump habló de “edad de oro económica” e ironizó sobre el hecho de que “los economistas se han equivocado”, mientras “Trump y otros genios tenían la razón” (refiriéndose a él en tercera persona). Según él, “los aranceles son responsables de los grandes datos económicos que se acaban de anunciar”, pese a que las tarifas representan una tasa para los norteamericanos, además de mayores ingresos fiscales para la administración.
De cara al próximo trimestre, la tendencia hay que considerar que las ventas minoristas se estancaron en octubre, mientras que las compras de vehículos de motor han caído en los últimos dos meses. Además, la Oficina Presupuestaria del Congreso ha estimado que el cierre de la administración podría recortar entre 1,0 y 2,0 puntos porcentuales del PIB en la última parte del año.
En todo caso, con este robusto repunte del PIB, se alejan las posibilidades de más recortes por parte de la Reserva Federal a corto plazo. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) (que no utiliza una cesta fija, sino que mide los bienes y servicios realmente consumidos) aumentó a un ritmo del 2,8%, tras subir un 2,1% en el trimestre abril-junio. Excluyendo alimentos y energía, avanzó a un ritmo del 2,9% Y el banco central estadounidense utiliza este indicador como referencia para su objetivo de inflación del 2%.
