

Tan solo 48 horas después de las elecciones en Extremadura, los movimientos para la investidura de María Guardiola se suceden.
El lunes el expresidente extremeño, el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra planteó una abstención del PSOE para facilitar la investidura de Guardiola que cerrara el paso a Vox. Pero esa idea está descartada por ambos bandos a pesar de que a María Guardiola, la candidata a gobernar la Junta de Extremadura le pareció, inicialmente, una idea sensata.
Pocas horas de afirmarlo en una entrevista, en la calle Génova matizaron la postura de Guardiola. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, se mostró fría ante la posibilidad de aceptar una abstención del PSOE y evitó posicionarse de forma clara, manifestando cierta distancia. “No tengo nada que comentar, lo que sí veo es que en el PSOE le dijeron [a Ibarra] que de eso nada. Por tanto, no tengo mucho mas que opinar, porque el PSOE está decidido a seguir cavando su fosa”.
Lo cierto es que el PP de Alberto Núñez Feijóo se ha caracterizado siempre por ser un partido que respeta la autonomía de sus líderes territoriales para que puedan decidir sus pactos pero es evidente que la dirección no se siente nada cómoda con un eventual pacto con el PSOE de Pedro Sánchez.
“No tengo nada que comentar”, dicen desde Génova, ante una posible abstención del PSOE
Feijóo quiere ocupar la centralidad del tablero político español ante un PSOE escorado a la izquierda y es consciente del coste político que podría tener pactar en estos momentos.
Además, y pese a ver con buenos ojos la abstención del PSOE, Guardiola, matizó que su preferencia por Vox. A su juicio un gobierno del PP con el apoyo del partido de Abascal “es claramente lo que han dicho las urnas” después de que el PP haya obtenido el 43% de los votos y 29 de los 65 escaños que hay en la Asamblea de Extremadura. Ahora mismo, Guardiola necesita cuatro votos para la mayoría absoluta.
En todo caso, Guardiola no ha hablado todavía con nadie en Vox ni hasta hoy no conocía con exactitud qué condiciones impondrá el partido de Abascal.
No ha cerrado la puerta a que Vox pueda entrar en el gobierno de la Junta de Extremadura, aunque, en una entrevista en la cadena Cope, dijo ayer que para que ese escenario se dé, deberá de “haber un compromiso de seriedad, de gestión de trabajo” por parte del partido de Abascal. No cabe olvidar que PP y Vox gobernaron juntos en Extremadura hasta hace año y medio.
El PP pide un “compromiso de seriedad” a Vox para entrar en el gobierno de la Junta
En la dirección nacional del PP consideran que sería “extraño” que Vox pidiese estar dentro del gobierno de la Junta tras haber querido salir hace un año y medio. “La verdad, no les veo con muchas ganas; estaban en los gobiernos y decidieron salirse porque no les gustaba la gestión”, afirmó ayer Muñoz. En Génova, por contra, sí pueden mostrarse más favorables a abrirse a ceder a Vox puestos como la presidencia de la Asamblea de Extremadura, aunque tampoco concretan del todo.
En todo caso, Muñoz reivindicó que el bloque de la derecha haya obtenido el 60% de los votos en Extremadura: “Tenemos que ponernos de acuerdo porque es lo que nos han dicho los extremeños”.
El siguiente líder territorial en someterse a las urnas será Jorge Azcón, presidente de Aragón. Y ya ayer mismo fue bastante activo en los medios. En una entrevista concedida a la emisora EsRadio reconoció que Vox “está capitalizando el cabreo que Sánchez genera”, aunque advirtió a los votantes que “la única fórmula de que el cabreo tenga sentido es que haya partidos” capaces “de hacerlo desde el Gobierno” porque, a su juicio, el partido de Abascal “se siente cómodo en la oposición”.
“Unos estamos dispuestos a gobernar con resultados y Vox se siente cómodo en la oposición”, señaló el presidente aragonés que quiere empezar a apelar al voto útil desde el minuto uno de la precampaña, que conducirá a unas elecciones en Aragón para el 8 de febrero.
Tras la experiencia de Guardiola, Azcón cambia de estrategia y combatirá a Vox con el reclamo del voto útil
El actual presidente de Aragón tiene 28 de los 67 diputados que hay en las Cortes: por tanto, está a seis de la mayoría absoluta. Vox, por su lado, tiene siete diputados en ese parlamento. El desacuerdo en los presupuestos entre PP y Vox en Aragón también ha sido el motivo que ha llevado a la autonomía a una convocatoria electoral.
