
La economía española moderó su crecimiento al 0,6% intertrimestral entre julio y septiembre. Es una décima por debajo de lo que se había visto en el periodo previo, revisado a su vez del avance del 0,8% al 0,7%, según el dato confirmado este martes por el INE. La estadística corrobora el dato inicial estimado en octubre, con un repunte de la actividad del 2,8% en términos interanuales. En todo caso, el consumo familiar se revisa a la baja, mientras que la inversión empresarial crece con más fuerza de lo estimado.
“Con estos datos y la información que ya se conoce del último periodo del año, se afianzan las previsiones del Gobierno y de las principales instituciones de un avance del PIB del 2,9% o superior en el 2025”, valoran desde el Ministerio de Economía. Volvería a dejar al país a la cabeza del crecimiento entre las grandes economías de la eurozona.
El tirón de la economía viene del lado de la demanda interna, que aporta 1,3 puntos al crecimiento. El sector exterior, por su parte, resta siete décimas en medio de las tensiones en el comercio por los aranceles. El resultado entre uno y otro arroja el 0,6% total. “El crecimiento lo protagoniza la demanda interna, con el tirón del consumo y de la inversión, en un escenario de incertidumbre geopolítica y comercial en el plano internacional”, se incide desde el Ejecutivo.
En cualquier caso, se revisa a la baja el impulso del consumo de las familias, que en un primer momento se estimaba en un repunte del 1,2% y ahora se rebaja al 1,1%. La cifra no deja de ser importante, reflejo de un mercado laboral “sólido y del aumento del poder adquisitivo”, si bien también se da por el crecimiento de la población. Es mejor que el 0,8% del segundo trimestre.
La inversión de las empresas, recogida en el capítulo de formación bruta del capital, salta del 1,7% estimado inicialmente al 2,1%, cuatro décimas más y mejor que en el segundo trimestre. El gasto público mejora al 1,3%, dos décimas más y notablemente superior al cero del segundo trimestre.
Construcción e industria moderan sus avances, con un salto del gasto público
En la moderación del avance, la construcción rebaja su crecimiento al 1,3% intertrimestral, la mitad que en el segundo trimestre, y la industria al 0,5%, casi a la mitad. Hay que tener en cuenta que de julio a septiembre, con el verano por medio, no es el periodo de más actividad en estas áreas. Los servicios, claves en la economía española, crecen un 0,8%, una décima menos que el periodo precedente. El sector primario sigue en rojo, con una contracción del 0,7%, pero lejana al 6% negativo anterior.
Quien también mantiene su tono negativo es el sector exterior. Incluso más de lo previsto. Si en un primer momento restaba seis décimas, ahora son siete. Las exportaciones de bienes y servicios se contraen el 0,6%, mientras que las importaciones remontan un 1,3%, en un entorno de mayor déficit comercial y ralentización del turismo.
