
Tras un mes de hostilidades, incluidos combates fronterizos a principios de esta semana, Tailandia y Camboya iniciaron el miércoles cuatro días de negociaciones en búsqueda de una resolución pacífica a los combates militares. Según informó la cadena pública tailandesa Thai PBS, ambas partes acordaron hacer avanzar las conversaciones hasta el viernes, por lo que el diálogo durará hasta cuatro días.
Esta negociación se desarrollará a nivel técnico entre militares y representantes de los Gobiernos de ambos países y se espera que un eventual acuerdo de paz sea firmado el sábado entre los jefes de Defensa, quienes ofrecerían posteriormente una rueda de prensa.
Tailandia pide a Camboya que declare un alto el fuego y que limpie la frontera de minas
Por su parte, Tailandia acude a la reunión diplomática con tres exigencias: que Camboya declare primero el cese el fuego, que este anuncio sea sostenido y verificado por observadores, y que el país vecino se comprometa a “cooperar seria y sinceramente en la limpieza de minas” en la divisoria, según la televisión estatal.
En paralelo, el ministro de Información de Camboya, Neth Pheaktra, adelantó la intención del país de que el encuentro del sábado entre los ministros de Defensa se lleve a cabo en la provincia de Pailin, en el lado camboyano de la frontera. Las exigencias de Camboya no se cumplieron después de que Bangkok rechazara celebrar las negociaciones en Malasia, como pedía su país vecino. En su defecto, la negociación se mantiene en la provincia de Chanthaburi, en el lado tailandés de la frontera, alegando que el conflicto debe abordarse de manera bilateral sin intervención de terceros.
El plan de Trump para ambos países colapsó en
Según las Fuerzas Armadas de Tailandia, 42 civiles y 23 militares han muerto en los combates, en el marco de la disputa territorial. Mientras Bangkok sitúa en más de 160.000 el número de refugiados, Camboya ha contabilizado cerca de 550.000 desplazados durante las casi tres semanas de hostilidades en la divisoria, de unos 820 kilómetros.
Ambos países alcanzaron una tregua el pasado mes de octubre, mediada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, pese a atribuirse haber resuelto el conflicto, la parte tailandesa dio por muerto el acuerdo de paz en apenas quince días, y poco más de un mes después se reanudaron los combates. El detonante fue la explosión de una mina antipersona, atribuida a Camboya, en una “tierra de nadie”, que causó bajas en las filas tailandesas y provocó el colapso de la tregua.
