Cuatro españoles de una misma familia se encuentran desaparecidos tras el naufragio de un barco turístico en Indonesia. Se trata de un hombre y sus tres hijos menores, de 12, 10 y 9 años. Su mujer y su hija, la más pequeña, de 8 años, pudieron ser rescatadas. Como han adelantado medios locales y ha podido confirmar La Vanguardia, todos los desaparecidos procedían de Valencia y están vinculados con el hotel y el restaurante El Coso, ubicados en primera línea de la playa de València. En el hotel propiedad de la familia trabaja la madre, una de las supervivientes. El padre, desaparecido, tiene 44 años y es entrenador del Valencia femenino B desde esta temporada.
Su padre, el empresario hostelero Enrique Ortuño, abuelo y suegro de las cuatro personas que han desaparecido, ha explicado a La Vanguardia que desde el Gobierno les han llamado personalmente para explicarles la situación y como la probabilidad de que sus tres nietos y su yerno sean hallados con vida son pocas, pero en ningún caso les han confirmado todavía su fallecimiento. “Lo único que nos queda es rezar para que aparezcan”, asegura el empresario. Parte de su familia se ha desplazado ya a Indonesia -dos hermanos y al menos un cuñado de la familia- para apoyar a su hija en esta difícil situación, con quien está en permanente contacto; la otra permanece reunida en València afrontando estos duros momentos. “Se rompió el barco, se hundió y no podían salir. Han encontrado algunos restos del barco, y en un poco tendrán que parar porque allí está anocheciendo”, ha explicado Ortuño este mediodía.
Lo único que nos queda es rezar”
Isla de Pulau Padar, en el Parque Nacional de Komodo, en Indonesia (Getty)
Fuentes de Exteriores han confirmado que el Consulado español en Yakarta ya está prestando “toda la atención consular” a otras dos personas del grupo que están fuera de peligro, a través de un oficial de la Embajada que ya ha llegado a Labuan Bajo, y en contacto con las familias de los afectados. Sin embargo, las autoridades indonesias confirman que continúan las labores de rescate, que podrían extenderse “hasta 3 ó 4 días”.
La nave en la que viajaban, una embarcación turística tradicional de madera, transportaba a un total de 11 personas, entre ellas seis turistas españoles. Se hundió el viernes por la noche al este de Bali, un popular destino turístico de Labuan Bajo. Siete personas, dos de los turistas españoles, cuatro tripulantes y un guía turístico, fueron rescatadas. Los cuatro miembros restantes de la familia valenciana, sin embargo, continúan desaparecidos. Los rescatistas empezaron la búsqueda la misma noche del viernes y se mantiene este sábado, con el despliegue de lanchas y equipos de buceo.
“Mi hija y mi nieta salieron despedidas del barco porque se encontraban en una parte más alta”, explica el abuelo de los menores en declaraciones a EFE
Miembros de los equipos de búsqueda y rescate evacúan a dos turistas españoles en aguas de la isla de Padar
El servicio de emergencia indonesio SAR ha explicado en un comunicado que los desaparecidos son una pareja y sus dos hijos, todos procedentes de Valencia, y que la embarcación de uso turístico KM Putri Sakinah se hundió en las aguas de Padar alrededor de las 20.30 del viernes (13.30 GMT) al sufrir una avería en el motor, según el reporte preliminar.
La autoridad portuaria de Labuan Bajo atribuyó el naufragio a fuertes olas de hasta tres metros, informa AFP. “Esto complicó nuestra tarea en la búsqueda inicial”, declaró a los medios indonesios el director de la autoridad portuaria, Stephanus Risdiyanto.
Miembros de los equipos de búsqueda y rescate, momentos después del hundimiento de la embarcación
La isla de Padar permanece cerrada al turismo este sábado debido a las condiciones meteorológicas extremas que hay, informa AFP.
El barco es uno de los principales medios de transporte en el archipiélago indonesio, formado por más de 17.000 islas y una población de más de 270 millones de habitantes. Pero los accidentes marítimos son comunes en la zona, debido a las infraestructuras precarias, la sobrecarga de pasajeros y de mercancías y el cumplimiento laxo de las normas de seguridad, además de por las inclemencias meteorológicas.
