La Unión Europea (UE) ha pedido que se respete la unidad de Somalia, tras reconocer Israel como Estado independiente a la región separatista somalí de Somalilandia y convertirse en el primer país que da ese paso en el mundo. El reconocimiento israelí ha provocado una amplia condena internacional, especialmente de África, el mundo islámico y China.
“El 26 de diciembre, Israel reconoció a Somalilandia como Estado independiente”, afirmó el portavoz de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Anouar El Anouni, en un comunicado publicado la pasada noche por la delegación de la UE en Somalia.

“La Unión Europea reafirma la importancia de respetar la unidad, la soberanía y la integridad territorial de la República Federal de Somalia, de conformidad con su Constitución, las Cartas de la Unión Africana y las Naciones Unidas. Esto es fundamental para la paz y la estabilidad en toda la región del Cuerno de África”, subrayó.
La UE -añadió- “fomenta un diálogo constructivo entre Somalilandia y el Gobierno Federal de Somalia para resolver las diferencias de larga data”.
Por su parte, el presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, condenó la “agresión ilegal” del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, al reconocer a la región separatista somalí de Somalilandia como Estado Independiente. “Inmiscuirse en los asuntos internos de Somalia contraviene las normas jurídicas y diplomáticas establecidas. Somalia y su pueblo son uno: inseparables por la división a distancia”, agregó el presidente.
“La agresión ilegal del primer ministro Netanyahu al reconocer una parte de la región norte de Somalia contraviene el derecho internacional”, afirmó Mohamud la pasada noche en la red social X.
Reunión de emergencia de la Liga Árabe
Por su parte, la Liga Árabe, compuesta por 22 Estados, incluido Somalia, celebra este domingo una reunión de emergencia para debatir una respuesta al reconocimiento por parte de Israel de Somalilandia como Estado independiente, después de que una veintena de países árabes e islámicos calificaran ese paso como “un precedente peligroso” y una “amenaza para la paz”.
La reunión, a nivel de representantes permanentes de los miembros del organismo panárabe, se espera que rechace también un reconocimiento israelí que, a juicio de políticos y comentaristas árabes, se enmarca dentro de los intentos de Israel de buscar un territorio para desplazar a los palestinos de la Franja de Gaza.
Israel reconoció oficialmente este viernes a Somalilandia como un “Estado independiente y soberano”, según indicó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una nota. “Esta declaración se inscribe en el espíritu de los Acuerdos de Abraham firmados por iniciativa del presidente Trump”, explicó la oficina de Netanyahu en el texto.
Taiwán también celebró el reconocimiento de Somalilandia como Estado independiente por parte de Israel, una decisión que contrasta con la postura mayoritaria de Europa, Estados Unidos, la Unión Africana y otros países, que han reiterado su apoyo a la soberanía de Somalia.
Los acuerdos de Abraham
Los Acuerdos de Abraham son pactos de normalización de relaciones diplomáticas firmados en 2020 entre Israel, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin, por mediación de EE.UU. bajo la primera presidencia de Donald Trump, a los que luego se unieron Sudán y Marruecos.
El presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi, señaló que este “momento histórico” marca el inicio de una “alianza estratégica”, y remarcó su disposición a “adherirse a los Acuerdos de Abraham”.
Somalilandia, protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene constitución, moneda y gobierno propios, e incluso un mejor desarrollo económico y mayor estabilidad política que Somalia hasta ahora.
La región declaró su separación de Somalia, excolonia italiana, en 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre. En las últimas décadas, Somalia y Somalilandia han impulsado sin éxito varios intentos de diálogo sobre la independencia de la región.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde el derrocamiento de Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, como Al Shabab, y señores de la guerra.
