
El empresario Joan Montaner ha decidido dar un paso atrás en la política de teletrabajo de su compañía. En lugar de un día en la oficina, a partir de ahora, los empleados van a ir dos. “Necesitamos más agilidad porque atravesamos una época de cambios y la plantilla lo ha entendido, prácticamente no ha mostrado oposición”, comenta el dueño de la empresa de recursos humanos, que emplea a 70 personas.
Antes de la pandemia, Montaner asegura que la empresa no ofrecía teletrabajo. Pero, a raíz del éxito del formato durante la crisis sanitaria, decidió consolidarlo para brindar conciliación y flexibilidad a los trabajadores. Sin embargo, ahora se ha dado cuenta que cuatro días desde casa son demasiados si se quiere ganar eficiencia.“Desde la oficina estamos mejor conectados y mantenemos tres días de remoto, para no perder los beneficios del trabajo desde casa”, apunta.
La modalidad que prevé el teletrabajo completo ha pasado del 10% al 7% de las vacantes
No son pocas las empresas que han retrocedido en la implantación del teletrabajo. Sobretodo si se empieza por considerar los grandes grupos tecnológicos de Estados Unidos: Apple, Meta, Microsoft o Alphabet, que fueron los que lideraron este cambio digital a raíz de la pandemia y ahora han incrementado los días de trabajo en la oficina en detrimento del remoto. Incluso Amazon ha implantado una política de cinco días en la oficina.
En Catalunya, un estudio elaborado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la patronal Pimec revela como, efectivamente, el boom del teletrabajo se ha desinflado cinco años después de la llegada de la covid. Según este informe, que recoge datos hasta el cierre de 2024, el teletrabajo, en alguna de sus modalidades, aparece en el 10,2% de las vacantes de trabajo, frente al pico del 12,9% del 2022 (véase gráfico).
A pesar de esta caída desde el punto álgido de la crisis sanitaria, el estudio destaca que el teletrabajo se ha consolidado en cinco años, si se piensa que era un elemento residual con el 0,9% de las vacantes del año 2019. De hecho, el informe, llamado Nuevas formas de organizar el trabajo: el teletrabajo en Catalunya, detalla que las compañías que prohíben cualquier forma de teletrabajo van en descenso: está opción laboral ha llegado para quedarse.
Pero la oficina gana cada vez más peso, ya que está teniendo lugar una recomposición de las modalidades: la que gana más popularidad es el trabajo híbrido, que combina días presenciales y días en remoto. Esta opción ha ido creciendo de forma paulatina, hasta representar algo más del 5% del total, frente al trabajo completamente en remoto, cuya adopción ha caído significativamente.
En efecto, el estudio –elaborado sobre la base de 2 millones de muestras– señala que estas ofertas de trabajo 100% en remoto han pasado de superar el 10% del total hasta quedarse en algo más del 7%. “Las empresas ya no consideran el teletrabajo como una exención temporal. Los datos indican que es una forma estable de trabajar y que se ha integrado en el día a día de las organizaciones. Existe la voluntad de preservar los aspectos positivos que ambos modelos aportan: los beneficios en cuanto a la interacción social de la presencialidad y la coordinación interna y las ventajas del trabajo a distancia”, apuntan los autores del informe, Adrià López, Carme Pagés y Paula Pedro.
Barcelona concentra la mayoría de estas ofertas laborales, según un estudio de la UOC y Pimec
El estudio también refleja notables diferencias territoriales. En Barcelona, el teletrabajo está mucho más avanzado, con el 12,34% de las ofertas, y le siguen, muy de lejos, Tarragona, con el 2,87%; Girona, con el 1,74%, y Lleida, con el 1,62%. En el conjunto de España, Catalunya es la segunda comunidad autónoma con más incidencia de teletrabajo en 2024 (10,24%, híbrido o completo), por detrás de la Comunidad de Madrid (13,75%).
En el conjunto de la Unión Europea también se está produciendo este retroceso. Con los últimos datos disponibles de la agencia Eurostat, se observa una caída del 13,3% de ofertas de trabajo en 2021 hasta el 8,9% en 2023.
El sector TIC y los años de experiencia, determinantes
El sector líder en teletrabajo es el de las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación), con un 13,01% de vacantes en Catalunya, seguido de otras actividades como los servicios administrativos y de apoyo (12,88%), el de las actividades profesionales, científicas y técnicas (9,52%) y la administración pública (4%). Según un estudio de la Universitat Oberta de Catalunya y la patronal Pimec, los perfiles ocupacionales con mayor intensidad de trabajo en remoto son los desarrolladores de software (28%), desarrolladores web y multimedia (26%) e ingenieros en telecomunicaciones (26%). El nivel formativo de los empleos también es un factor determinante. Según el informe, cuanto más elevado es el nivel educativo más oferta de teletrabajo hay. Con máster y grado universitario, alrededor del 15% de las ofertas incluyen trabajo en remoto mientras que el porcentaje cae al 10% en el caso de grado en educación secundaria. En cambio, en el caso de llegar a un doctorado el trabajo en remoto apenas está en el 8% de los casos. El nivel de experiencia requerido también influye: cuanto más experiencia, más posibilidad de teletrabajo. Se comprueba más incidencia en vacantes dirigidas a profesionales con más de diez años de experiencia (18%), de un a cuatro años (15%) y hasta un año (11%).
