Hace 17 años Satoshi minó el primer bloque y nació bitcoin

  • Bitcoin evolucionó de experimento digital a un activo valorado en billones de dólares.

  • Los exchanges y las tesorerías corporativas emergieron como actores centrales en la adopción de BTC.

Hoy, 3 de enero de 2026, se cumplen 17 años del nacimiento de Bitcoin. Fue en esta fecha, en 2009, cuando el enigmático Satoshi Nakamoto minó el bloque génesis, sentando las bases de un cambio profundo en la forma de concebir el dinero y los sistemas financieros a nivel global.

Ese primer bloque, que otorgó una recompensa inicial de 50 BTC, contenía un mensaje incrustado en su código: «The Times 03/Jan/2009 Chancellor on brink of second bailout for banks» («El canciller está al borde de un segundo rescate bancario»), una referencia directa y crítica al rescate de las entidades financieras tradicionales en plena crisis de 2008.

Bitcoin emergió precisamente de los escombros de aquel colapso sistémico desencadenado por años de préstamos hipotecarios de alto riesgo, prácticas especulativas en Wall Street y una burbuja inmobiliaria que estalló, llevando a la quiebra de instituciones emblemáticas como Lehman Brothers.

En respuesta, los gobiernos inyectaron billones de dólares en rescates masivos para salvar a los bancos considerados «demasiado grandes para caer», socializando las pérdidas mientras los ciudadanos sufrían recesiones profundas, desempleo y ejecuciones hipotecarias.

En la actualidad, este desafío al sistema financiero tradicional ha evolucionado hacia una integración sorprendente: la «bitcoinización» de los bancos. Y es que grandes instituciones como JP Morgan, Bank of America y Wells Fargo ahora aceptan BTC como colateral para préstamos, equiparándolo a activos como bienes raíces.

Este cambio marca una capitulación de la banca: de resistir a bitcoin, pasa a adoptarlo como una estrategia de supervivencia. Impulsadas por la demanda de los usuarios, estas instituciones han comenzado a integrar servicios con criptomonedas y a conectarse a redes como Lightning Network.

De este modo, lo que nació como un experimento de código abierto terminó convirtiéndose en un activo con una capitalización de billones de dólares, utilizado tanto como medio de intercambio como reserva de valor por personas, empresas e incluso Estados. En sus orígenes, bitcoin era apenas una rareza técnica que circulaba entre un reducido grupo de entusiastas en foros digitales.

La consolidación de bitcoin como activo financiero

Un hito temprano de esta historia se registró el 22 de mayo de 2010, fecha que pasó a la posteridad como el Bitcoin Pizza Day. Ese día, el programador Laszlo Hanyecz concretó la primera compra comercial conocida con bitcoin al pagar 10.000 BTC por dos pizzas de Papa John’s, una suma que, con los valores actuales, equivaldría a cientos de millones de dólares.

Esta anécdota no solo simboliza la génesis de bitcoin como medio de pago, sino que también resalta su apreciación exponencial: de valer fracciones de centavo en 2009 a superar los 100.000 dólares por unidad en diciembre de 2024.

No obstante, lo cierto es que el camino hacia la adopción masiva no habría sido posible sin los bitcoiners de primera generación, pioneros que soportaron años de desafíos. Figuras como Hal Finney, quien recibió la primera transacción de Satoshi Nakamoto, Nick Szabo, precursor de los contratos inteligentes, y desarrolladores como Martti Malmi y Gavin Andresen, construyeron la infraestructura inicial: monederos, exchanges, protocolos y minería.

Así, aguantaron el escepticismo generalizado, crashes de precios, y hacks notorios como el de Mt. Gox en 2014, sembrando las semillas para que hoy instituciones, empresas y naciones cosechen los frutos de su perseverancia. Gracias a esta base sólida y al ingenio inherente en su protocolo, bitcoin afianzó características únicas que lo diferencian de cualquier otro activo.

Su diseño descentralizado y su oferta limitada —con un máximo de 21 millones de unidades— llevaron a que muchos lo comparen con el oro como reserva de valor digital. A lo largo de la década de 2010, el surgimiento de plataformas como Coinbase y Binance impulsó su adopción a escala global. Más adelante, en 2021, El Salvador marcó un precedente histórico al convertirse, como reportó CriptoNoticias, en el primer país en adoptar a BTC como moneda de curso legal.

En paralelo a los avances soberanos, las tesorerías corporativas también han representado un pilar fundamental en la consolidación institucional de bitcoin, reforzando su presencia en el sector privado. Desde 2020, empresas como Strategy, liderada por Michael Saylor, han impulsado esta tendencia al convertir reservas de efectivo en BTC como protección contra la inflación y la devaluación monetaria.

De hecho, para el momento de redactar este artículo, Strategy se ha convertido en la empresa de cotización pública con mayor cantidad de bitcoin, acumulando 672.497 BTC.

A 17 años de su creación, bitcoin nos recuerda que nació como respuesta a una crisis para desafiar el statu quo financiero. De un bloque minado en solitario pasó a convertirse en una red global con millones de nodos activos, forjando un legado que continúa redefiniendo el concepto de valor en una economía global cada vez más digital.

También te puede interesar