
La fiscalía y la policía del cantón de Valais han anunciado este sábado que los dueños del local La Constelattion están siendo investigados de los delitos de homicidio imprudente, lesiones e incendio. En un comunicado escueto, ambas instituciones advierten que no se han producido detenciones y recuerdan que hay que respetar la presunción de inocencia de ambos hasta que se produzca, si lo hay, una condena.
La imputación ha llegado 72 horas después de la tragedia que la madrugada del pasado 1 de enero costó la vida a 40 jóvenes, con edades que van entre los 15 y los 25 años, mientras que otros 119 luchan por sobrevivir en distintos hospitales con quemaduras de tercer grado en un porcentaje alto de sus cuerpos.
El matrimonio formado por los franceses originarios de Córcega, Jacques y Jessica Moretti, ya prestó declaración el día 1 ante la policía. Los empresarios, con varios negocios más en Crans-Montana, adquirieron el local siniestrado en el 2015. Poco después realizaron una profunda reforma y remodelación, que ahora está bajo sospecha, y de la que las autoridades han solicitado todos los informes que presentaron en su momento para conseguir los permisos de apertura.
La pareja envió este sábado un comunicado a algunos medios suizos en los que muestran su pesar absoluto por lo sucedido y se comprometen a colaborar con los investigadores para aclarar las causas del terrible incendio. También aseguran que su local cumplía “todos los requisitos” exigidos por las autoridades para su apertura, y recuerdan, que en el último año fue inspeccionado hasta en tres ocasiones sin que los técnicos detectaran ninguna anomalía que impidiera su funcionamiento con normalidad.
