El ejemplo de Corea del Sur

Hace años que en FemCAT hacemos viajes de benchmarking para conocer países que han sabido transformar la economía y hacer crecer el bienestar. Esta vez hemos ido a Corea del Sur, un país con una extensión tres veces superior a la catalana y 51 millones de habitantes. Corea no ha cerrado todavía su guerra, el armisticio de 1953 no fue una paz definitiva. Esta tensión latente ha configurado una sociedad obsesionada por estar preparada, de ahí nace la cultura del pali-pali : hacer las cosas rápido y bien, que impregna su ecosistema de innovación y emprendeduría.

Hace 20 años, Corea iba dos décadas por detrás de economías como la nuestra. Hoy nos lleva ventaja en muchos ámbitos industriales y tecnológicos. El PIB per cápita es equivalente al catalán, cuando en los 80 era cuatro veces inferior, pero con una estructura mucho más sólida, el 38% del PIB es industrial. Una apuesta ligada al talento, la tecnología y la creación de empresas. Un elemento clave es la agilidad en la creación de startups. La burocracia no frena, las ideas se prueban rápidamente y se escalan si funcionan. La competitividad es la prioridad. En Catalunya, a menudo, el debate se dispersa antes de asegurar la viabilidad. En Corea “van todos a una”. Administración, universidad y empresa comparten visión y horizontes de largo plazo. La colaboración público-privada es una práctica real. El caso de Kakao, una superapp privada hoy clave en la relación entre ciudadanía y administración, es un ejemplo.

El viaje también pone en valor los activos de Catalunya. Disponemos de talento, conocimiento e instalaciones singulares, pero a menudo nos falta un puente estable que transforme este potencial en impacto económico y social, y eso es responsabilidad de todos: mundo empresarial, conocimiento y administración pública, todos tenemos deberes.

En Corea, los roles son claros, la universidad genera conocimiento y existen estructuras eficientes de transferencia, las empresas ejecutan con rapidez y el Gobierno define visión y prioridades. El país destina el 4,9% del PIB a I+D+i, muy por encima de Europa (2,1%) y de Catalunya (1,8%). La competitividad depende de convertir conocimiento en valor. En Catalunya no partimos de cero, pero hace falta conectar mejor política científica e industrial y pasar del análisis a la acción.

Entrevista a Oriol Guixà, nuevo presidente de l'Associació d'Empresaris FEMCAT. Barcelona, 13 de Febrero de 2024

Corea inspira, pero también tiene sombras, menos libertades individuales y una fuerte presión colectiva. El reto, pues, para Europa, es conjugar bienestar, valores democráticos y competitividad en un entorno global cada vez más exigente.

En Catalunya hemos hecho planes y consensos amplios en conocimiento e innovación, pero no hemos pasado lo bastante a la acción, es una asignatura pendiente. ¡Ojo! China no está tan lejos como parece y el futuro se decide hoy. Corea del Sur nos recuerda que un país que duda se detiene, y que solo con visión a largo plazo, talento conectado y decisión se puede garantizar prosperidad.

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