
La Oganización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha sellado hoy el acuerdo para poner en marcha un impuesto mínimo global del 15% pero eximiendo del mismo a las multinacionales de Estados Unidos, tal como exigía la Administración Trump. El acuerdo final llega meses después de que los países del G-7 negociaran esa exención para Estados Unidos, durante la reunión del pasado mes de junio.
El acuerdo global para fijar un impuesto mínimo de sociedades del 15% se diseñó en 2021, durante la presidencia de Joe Biden. Estados Unidos renegó de ese acuerdo hace un año, tras el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump, que amenazó también con imponer “impuestos de venganza” si se llegaba a aplicar el recargo a las empresas estadounidenses.
Washington había amenazado con “impuestos de venganza” si se aplicaba el recargo
“Tras meses de intensas negociaciones”, la OCDE considera que el paquete integral anunciado este lunes representa un importante acuerdo político y técnico que sentará las bases para la estabilidad y la certidumbre en el sistema tributario internacional.
“Este acuerdo, que incluye a más de 145 países, constituye una decisión histórica en la cooperación fiscal internacional”, ha declarado el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, para quien la finalización del paquete de medidas mejora la seguridad fiscal, reduce la complejidad y protege las bases imponibles.
De su lado, el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, ha destacado que representa “un paso positivo” que estabiliza el sistema tributario global, simplifica las normas, garantiza la equidad y mantiene la competitividad de las empresas.
El Gobierno de Irlanda, sede en Europa de muchas multinacionales estadounidenses, ha comentado que el paquete cumple con la declaración del G-7 y el posterior comunicado del G-20, que solicitaban el diseño de una solución que preservara los objetivos del impuesto mínimo global, a la vez que desarrollaba un mecanismo “que permitiera la coexistencia con el sistema tributario estadounidense”.
“El paquete busca un equilibrio que resuelva las preocupaciones de EE.UU. con respecto al impuesto mínimo global, preservando al mismo tiempo los objetivos originales”, ha señalado Dublín en un comunicado, donde destaca que el acuerdo prevé el compromiso de revisar este sistema paralelo en 2029 para garantizar que se aborda oportunamente cualquier riesgo o problema de competitividad.
“Irlanda se unió al consenso global al acordar un sistema side-by-side que reconoce la solidez tanto del sistema tributario estadounidense como del impuesto mínimo global, preservando al mismo tiempo los objetivos originales del acuerdo fiscal internacional de la OCDE”, ha declarado el ministro de Finanzas de Irlanda, Simon Harris, recordando que dicho paquete se negoció en respuesta a las preocupaciones de Estados Unidos y al mandato derivado del G-7 y el G-20.
El pasado mes de junio, el Gobierno de EE.UU. anunció la retirada de la Sección 899, también conocida como “impuesto de venganza” de su proyecto de legislación presupuestaria, después del acuerdo en el seno del G-7 para que la tasa mínima del impuesto de sociedades del 15% para las multinacionales auspiciada por la OCDE no se aplique a las empresas estadounidenses.
En este sentido, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, calculaba que el país logrará preservar así su base imponible, “evitando la pérdida de más de 100.000 millones de dólares (85.325 millones de euros) de los contribuyentes estadounidenses”.
