La inversión inmobiliaria ve un filón en los laboratorios

La inversión inmobiliaria ha abierto un nuevo filón en España y, especialmente, en Barcelona. Se trata de la apuesta por la promoción de oficinas con laboratorios, unos espacios que habitualmente están en manos de instituciones públicas o de las propias empresas farmacéuticas. Varios proyectos millonarios en la capital catalana confirman el interés por este nicho de mercado.

El consultor inmobiliario de Cushman & Wakefield Alejandro Ansemil explica que España cada vez tiene mayor relevancia en el sector biomédico y este nuevo escenario “exige una respuesta estratégica y coordinada en materia de infraestructuras”. Las empresas biomédicas requieren espacios altamente especializados que favorezcan la innovación, la colaboración y el crecimiento sostenible y actualmente la oferta disponible es escasa.

Los inversores entran en un nicho de mercado históricamente ocupado por el sector público

El informe Transparency Life Sciences de la consultora inmobiliaria sitúa al país en la quinta posición europea en número de empresas, en séptimo lugar en captación de capital riesgo (1.357 millones) y gran producción científica. La previsión es que estos ingredientes generen una fuerte demanda en los próximos años.

Barcelona cuenta con 160.000 metros cuadrados de stock, frente a los 110.000 de Madrid. “La ciudad tiene la particularidad de que la mayor parte de su oferta es pública, con instituciones como el Parc Científic de Barcelona o el Parc de Recerca Biomédica”, señala el asociado de inversión de Cushman, Héctor Martínez. La ocupación de estos espacios roza el 100%.

La llegada de inversores abre nuevos espacios de crecimiento. En los últimos años se han registrado varias operaciones en la zona que acogerá el hospital Clínic en la Diagonal. Los promotores apuestan por obtener una buena ubicación a la espera de que se convierta en el polo sanitario de Barcelona. “Noticias como la apertura de hubs de AstraZeneca y Sanofi en la ciudad refuerzan su perfil en el sector”, dice Martínez.

La última inversión la ha liderado Emesa, el family office de Emilio Cuatrecasas, para promover un rascacielos que se destinará a oficinas y laboratorios en el complejo Porta Diagonal, en Finestrelles (Esplugues de Llobregat). El mercado estima la inversión en unos 80 millones de euros.

Colonial también es protagonista por la compra de Deeplabs por 200 millones en el 2025 y la creación de la plataforma Science & Innovation Districts (SID) para invertir en Europa. En Barcelona cuenta con tres edificios. Por su parte, Conren Tramway es la pionera de esta ola de inversión tras la transformación hace tres años de una fábrica en Esplugues por 50 millones. El activo acoge ahora la sede de Qiagen.

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