Los inversores privados baten récords en la compra de empresas de defensa

La nueva oleada de gasto público en defensa a escala mundial ya está provocando un fuerte movimiento de capitales privados dirigido a las empresas dedicadas a este sector. Ni los inversores ni las propias compañías quieren perder la oportunidad de hacer negocio en medio de los mayores programas de gasto militar de las últimas décadas. Gigantes mundiales de la inversión, fortunas personales y fondos de capital riesgo están tomando rápidamente posiciones y ya han convertido la defensa en uno de los sectores más dinámicos para la actividad de fusiones y adquisiciones. Por lo pronto, han cerrado el año con un récord en el volumen de las operaciones.

En el 2025, el capital riesgo ha registrado operaciones en el sector de defensa y aeroespacial por 17.100 millones de dólares (14.500 millones de euros) en todo el mundo, según un informe de PE Hub. Es la mayor cifra hasta la fecha, al superar los 11.000 millones de dólares (9,400 millones de euros) del 2021, y se debe, entre otras cosas, al dinamismo de grandes firmas de inversión como Blackstone, Arlington o Warburg Pincus. El aumento del gasto militar es el mayor en varias décadas, y una de las novedades es que el capital privado juega un papel cada vez más activo.

Según la Agencia Europea de Defensa, los estados de la UE han movilizado este año un gasto en defensa superior a los 380.000 millones de euros, el doble de los 189.000 millones de hace una década. Rusia se ha convertido en una gran amenaza, a lo que se suma la negativa de Estados Unidos a asumir la defensa europea y sus presiones para que los miembros de la OTAN eleven su presupuesto. La UE está creando, además, a través del programa ReArm, un nuevo ecosistema de defensa, al que destina 800.000 millones.

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(I-D) El presidente de Indra, Ángel Escribano, y el consejero delegado de Indra Group, José Vicente de los Mozos, durante una reunión para trabajar en los Programas Especiales de Modernización (PEM), en IFEMA, a 29 de octubre de 2025, en Madrid (España). Indra ha organizado el evento con el objetivo de coordinar con las empresas y proveedores que serán parte de la cadena de suministro y colaboración para ejecutar los Programas Especiales de Modernización (PEM) que implementa el Gobierno de España para el Ministerio de Defensa.

El aumento de los presupuestos públicos está animando la consolidación en Europa de un sector hasta ahora muy atomizado y en el que apenas se habían producido operaciones de concentración en los últimos años. A la búsqueda de un mayor tamaño de las empresas se añaden los planes para reducir la dependencia exterior y la necesidad de desarrollar capacidades de guerra desconocidas, como los drones, los sistemas de ciberdefensa o los sistemas espaciales.

Entre las grandes compañías, el grupo europeo Airbus, el italiano Leonardo y el francés Thales han acordado este año la fusión de sus actividades espaciales para reforzar la autonomía europea y ofrecer una alternativa a Starlink, de Elon Musk, que se ha mostrado decisivo en Ucrania. Leonardo y la alemana Rheinmetall han puesto en marcha una gran alianza en vehículos terrestres, al tiempo que la primera se ha hecho con Iveco Defence.

El capital privado aprovecha la oleada de gasto público que implementan los estados

En España, Indra se ha convertido en la empresa más activa en el ámbito de las adquisiciones. Acaba de cerrar la compra por 725 millones del operador de satélites Hispasat, que incluye el negocio militar de Hisdesat, y abordará a comienzos del 2026 la fusión con Escribano. Todo ello mientras sondea varias adquisiciones.

Dentro del capital privado, las principales operaciones a nivel internacional las han protagonizado los fondos Thoma Bravo, Warburg Pincus, Bain Capital y Advent, que han adquirido activos puntuales de grupos como las estadounidenses Boeing y Triumph. Hay además fortunas de Sillicon Valley, como Peter Thiel –fundador de PayPal junto a Musk–, que han invertido en empresas como la startup de drones alemana Stark.

Aunque de menor tamaño, los fondos de capital riesgo europeos están levantando vehículos para tomar posiciones en la nueva
consolidación de empresas. La francesa Tikehau ha constituido un fondo de 800 millones para compras en defensa, una cifra parecida a la que maneja la danesa CataCap.

En España, Nazca Capital ha tomado la delantera con un fondo de 400 millones de euros, que supera los 150 millones de Hyperion, la firma del expresidente del PP Pablo Casado. La primera, fundada por Carlos Carbó y Álvaro Mariátegui, ha adquirido el grupo de defensa Teltronic y ha entrado en el capital de Ravenloop.

Hay además una larga lista de operaciones ya cerradas en las que el capital riesgo ha sido protagonista. Afectan a empresas como el grupo belga de radares IE, el británico de operaciones especiales Wsecom Signal o el alemán Quantum-Systems.

Grandes grupos como Airbus, Indra, Thales o Leonardo buscan alianzas y vías de consolidación

Mientras, empresas industriales dedicadas a producir piezas para la automoción o la aeronáutica exploran ahora la fabricación de uso dual para participar en los programas de defensa. Entre los financiadores, el BEI ha triplicado este año las líneas de apoyo al sector de la defensa, hasta los 3.000 millones de euros.

Toda esta ebullición tiene su reflejo en bolsa. El Aerospace & Defense Index de Eurostoxx ha subido un 54% en el 2025. La francesa Thales lo ha hecho un 66%, frente al 88% de la italiana Leonardo, el 158% de la alemana Rheinmetall o el 181% de la española Indra.

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