Planas niega que Mercosur sea una “amenaza” pese a las protestas del campo

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, aseguró el jueves que el acuerdo con Mercosur es una “gran oportunidad” para la UE y para España, y considera que “es un grave error verlo como una amenaza”, tal como lo entienden las principales organizaciones agrarias, que han convocado movilizaciones por este motivo y por los posibles recortes de fondos a la PAC (Política Agrícola Común).

El titular de Agricultura defiende el pacto comercial entre Europa y los grandes países de América Latina (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) porque, a su entender, ahora es más importante si cabe desde el punto de vista geopolítico tras la ocurrido entre Estados Unidos y Venezuela; y asegura que será muy positivo para el sector agroalimentario español, en particular para mercados como el aceite de oliva o el vino, productos que ahora tienen que soportar una carga arancelaria extra en sus ventas a EE.UU.

Italia bloqueó el pacto pero ahora su voto favorable es suficiente para superar las reticencias de Francia

El pacto, que podría firmarse la semana que viene, abriría a crear una zona de libre comercio para más de 700 millones de personas y eliminaría los aranceles del 90% de las exportaciones europeas. Francia ha liderado, hasta ahora, a un grupo de países de la UE para lograr una minoría de bloqueo, con Polonia, Hungría, Austria e Italia, pero Roma está ahora dispuesta ahora a unirse al bando pro-Mercosur, junto con Alemania, Países Bajos, España y los países escandinavos.

La clave está en las llamadas medidas de salvaguardia, un mecanismo de protección estudiado por Bruselas para los agricultores europeos. En diciembre se había decidido que la Comisión Europea tuviera que investigar (y, si fuera el caso, aplicar medidas compensatorias) cuando se produjera un aumento en las importaciones desde los países del Mercosur de algunos productos sensibles del 8% en comparación con la media de los tres años anteriores o si, por otro lado, el precio de dichas importaciones fuera al menos un 8% inferior al del producto europeo comparable.

En los productos sensibles de la lista figuran alimentos como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar. En el caso de que la Comisión determinara que se estuviera produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender de manera temporal las ventajas comerciales para estas importaciones.

Inicialmente Bruselas y los gobiernos querían que dicho porcentaje fuera un 10% y la Eurocámara apostaba inicialmente por un margen más estricto, del 5%. Finalmente lo dejaron en el 8%, pero esta cifra previsiblemente quedará reducida al 5% para intentar sortear las dudas de algunos países reticentes al pacto, en particular Italia. Debido a su peso en términos de población, el apoyo de la delegación italiana resulta determinante para desbloquear el acuerdo. En un último intento por convencerles, Bruselas recibió el pasado miércoles a los ministros de Agricultura de la UE para ofrecer un adelanto de hasta 45.000 millones de ayudas previstas en el próximo presupuesto para la PAC.

Los embajadores de los Estados miembros ante la Unión Europea prevén reunirse este viernes. En el caso de encontrar un consenso, podrían dar el mandato para que la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen pueda firmar en nombre de los 27 el acuerdo de asociación y el tratado de libre comercio, dos textos que necesitan el visto bueno del bloque por mayoría cualificada, es decir, con el apoyo de al menos 15 países que sumen un 65% de la población de la UE (de ahí la importancia del voto favorable de Italia). Francia sigue reacia al pacto y su presidente, Emmanuel Macron, se encuentra aislado después de que Giorgia Meloni diera su visto bueno.

Mientras tanto, pese al llamamiento a la calma del ministro Planas, el sector sigue con las protestas. En Catalunya, unos sesenta tractores y decenas de campesinos se concentraron el jueves al mediodía en el enlace entre el Eje del Llobregat (C-16) y el Eje del Lluçanès (C-62). Los agricultores critican que el acuerdo UE-Mercosur permitiría “importar comida de fuera sin ningún tipo de control mientras que los agricultores de aquí estamos sometidos a todas las normativas europeas”. “Por mucho que el Gobierno nos diga que sí que hay controles, es imposible”. añaden y creen que la UE es “muy hipócrita” porque “quiere permitir que se importe cualquier cosa producida de cualquier manera, es un engaño flagrante”.

Asimismo, unos cincuenta tractores cortaron la autopista A-2 a la altura de Fondarella. Por su parte, el Gremi de la Pagesia cree que el acuerdo puede tener un efecto “devastador” en el sector. Para el portavoz de la organización, Jordi Ginabreda, es “malo para el campo, pero también para la ciudadanía, puesto que juega con la seguridad alimentaria”. “Llegarán alimentos del Mercosur hechos con productos que aquí son ilegales”, dijo. El viernes saldremos de dudas. 

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