El sindicato UGT ha exigido hoy al Gobierno que acelere la aplicación del registro horario, el proyecto que el Ministerio de Trabajo puso en marcha tras el rechazo en el parlamento de la jornada de las 37,5 horas. Era la alternativa de la ministra Yolanda Díaz dado que, para su aprobación, no es necesario el apoyo parlamentario y se puede sacar adelante por decisión del Consejo de Ministros.
Sin embargo, los trámites se está alargando y los sindicatos muestran inquietud. De ahí, el aviso de hoy del secretario general de UGT, Pepe Álvarez, que ha afirmado que “no es posible que el registro horario continúe en un cajón”. El dirigente ha advertido de que es una cuestión absolutamente prioritaria y ha hecho una apelación directa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “No vamos a continuar firmando acuerdos si no cumplen”, ha dicho el sindicalista, precisando que “no es una amenaza, es la constatación de un cabreo considerable”. Es sin embargo, un aviso al que no ha puesto fecha de aplicación y que, en cualquier caso, ha dejado claro que no afectaría a la aprobación del SMI.
Mientras, el proyecto de aplicación del registro horario sigue su curso. Trabajo recibió en septiembre el informe preceptivo de la Agencia de Protección de Datos y está a la espera del que le toca presentar al Consejo de Estado. Cuando llegue a sus manos se podrá trasladar al Consejo de Ministros. Desde Trabajo apuntan que el calendario está siguiendo el ritmo previsto y que es imposible dar una fecha precisa para su aplicación.

Por otro lado, Pepe Alvárez también ha dejado tres mensajes claros en relación con el salario mínimo interprofesional (SMI). Por un lado, que hay que aplicar ya este año la reforma de la prohibición de absorber los pluses salariales con el aumento del salario mínimo. Este era un compromiso adquirido el año pasado por el Ministerio de Trabajo que este año tiene previsto tramitar de forma paralela al aumento.
En segundo lugar, la calificación de “parche” del sistema que se va a utilizar de nuevo este año para evitar que el SMI tribute y que consiste en una aumento de las deducciones para los benefactores de este salario. En este caso, plantea la necesidad de corregir este regular arreglo, pero sin que sea una condición que les vaya a condicionar su aprobación de la propuesta. Y finalmente, ha afirmado que estaban próximos a suscribir la propuesta de subida, pero que no aceptarán que quede por debajo del 3,1% planteado por Trabajo.
Es la propuesta planteada ayer por Trabajo en la mesa de diálogo social y a la cual espera ahora respuesta por parte de sindicatos y patronal. Fuentes de la negociación cuentan que el clima que se vivió en la reunión fue especialmente positivo, después del planteamiento del secretario de Estado, Joaquín Pérez Rey, de estudiar modificar la prohibición de indexar los contratos con la administración pública. Pero, oficialmente no hay respuesta de la CEOE.
