

Javier López Madrid, al final, se ha tenido que sentar en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional. Después de trece años, el consejero del grupo Villar Mir y conocido como ‘compi yogui’ de los reyes ha tenido que dar la cara en la Audiencia Nacional por presuntamente contratar al excomisario de Policía José Manuel Villarejo para amedrentar a su dermatóloga Elisa Pinto.
Tras varios intentos de evitar la celebración del juicio, el empresario ha declarado hoy como acusado para negar que contratara al expolicía -en el momento de los hechos, en el 2013, en activo dentro del cuerpo policial- y se ha presentado como una víctima de Pinto, en vez de al revés.
López Madrid afrontar dos juicios consecutivos. El que ha empezado hoy versa únicamente por la contratación a Villarejo, y por lo que la Fiscalía Anticorrupción no acusa al no existir prueba de la existencia del pago. En febrero, empezará el juicio por el apuñalamiento y hostigamiento a Pinto.
El empresario ha negado en varias ocasiones que contratara a Villarejo. Se ha limitado a explicar que le localizó por consejo de un amigo por estar sufriendo una acoso, con cientos de llamadas diarias, desde números desconocidos, tanto él como su familia, y sospechaba de que Pinto fuera la autora.
La abogada de la dermatóloga, Ana Blanco, le ha preguntado entonces porqué constan en aquellos meses más de un centenar de llamadas al excomisario o una anotación en la agenda del exagente sobre el pago de 10.000 euros. “No sé qué ha anotado Villarejo, pero nunca me pidió dinero ni yo se lo ofrecía. Nunca hablamos de dinero”, ha señalado.
”Mi situación era tan dramática que en algún momento llegué a pensar en quitarme la vida”, ha ido más allá López Madrid en su interrogatorio. El empresario se ha instaurado en que él fue quien sufrió el caso -y no al revés- y por eso acabó denunciando a Pinto, por consejo de Villarejo y ante los policías que éste le dijo. Sin embargo, esa denuncia quedó definitivamente archivada en el 2022, a pesar de que en ésta varios policías llegaron a recoger en informes que Pinto estaba detrás de aquello. La justicia lo ha desmontado y quien irá a juicio por el acoso será él.
Durante su interrogatorio, ha sostenido que inicialmente él no quería denunciar a la dermatóloga sino que frenaran las supuestas llamadas que dice que recibía. En paralelo, Pinto recibía llamadas amenazantes y fue atacada físicamente en dos ocasiones para que “cerrara la boca”.
