
Dos comunidades gobernadas por el PP (Murcia y la Comunidad Valenciana) que seguramente mostraran hoy la oposición al nuevo modelo de financiación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) son curiosamente las más beneficiadas por ese sistema si se calcula su impacto por habitante. La tercera es la castellano-manchega del socialista Emiliano García-Page, quien también ha puesto el grito en el cielo. Catalunya no aparece hasta el cuarto puesto, como se aprecia en el gráfico, aunque es señalada por todos como la ganadora del sistema.
El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, se reunió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la semana pasada para pactar la nueva financiación.
Los cálculos están hechos con la población real a 1 de enero del 2024 del censo que publica el INE anualmente. Cuando esa población se ajusta por parámetros como el porcentaje de personas mayores, la insularidad o la dispersión, los cálculos no cambian demasiado, ya que Murcia y Valencia siguen liderando, con Catalunya en el tercer puesto. En valor absoluto, la más beneficiada también es una comunidad gobernada por el PP, Andalucía. Y tras ella, Catalunya.
La manera más alejada del ruido y la injerencia política para ver el impacto del cambio de modelo es calcularlo sobre los habitantes sin ajustes. Pero la que se suele usar es la de la población ajustada. En ese caso, fuentes próximas a los negociadores han estimado que el modelo actual de financiación autonómica otorgaría a la comunidad catalana 4.573 euros por persona. Es un 0,4% por encima de la media española. En cambio, la propuesta actual de modelo (que se discutirá hoy) otorga a Catalunya 627 euros más por persona, hasta los 5.200 euros. Esa cifra representa un 4,2%, superior a la media.
Por lo tanto, una de las claves del modelo es el cálculo que se hace de población ajustada. Fuentes de los negociadores defienden que el principio de ordinalidad se conseguirá precisamente a través del nuevo cálculo de población ajustada. Este principio trata de garantizar que ninguna comunidad salga del modelo de financiación peor de lo que ha entrado. Es lo que ahora le pasaba a Catalunya, por ejemplo. Es la tercera comunidad en aportar a la caja común pero la novena en recibir.
Castilla-La Mancha, pese a sus críticas, recibe más recursos por habitante que Catalunya
Algunos economistas han calculado ya que el nuevo modelo, según la población real, deja a Catalunya en el mismo noveno puesto de comunidades a la hora de recibir. Es el mismo puesto que ocupa con el sistema actual. En cambio, si se aplica el modelo de población ajustada en vigor desde el 2009, salta al quinto puesto. Y solo con la combinación del nuevo modelo y el nuevo cálculo de población ajustada se sitúa en el tercer puesto, tal como detalló ERC y el Ministerio de Hacienda la semana pasada.
El modelo pactado a tres bandas es igual para todas las comunidades, pero solo Catalunya tiene las capacidades para extraerle el máximo partido. Y además, por lo que se deduce de los primeras estimaciones, los cálculos de población ajustada le benefician más que con el modelo anterior.
Lo que es una incógnita todavía es cómo actuarán y qué efecto tendrán sobre la financiación los fondos que se ha reservado el Gobierno para nivelar los recursos que recibe cada comunidad autónoma. Los economistas consultados esperan que esa discrecionalidad que podría ejercer el ejecutivo de turno no acabe desvirtuando el modelo como ha sucedido en el pasado.
La semana pasada, el Gobierno puso encima de la mesa cerca de 21.000 millones para que ninguna comunidad pierda con el nuevo sistema. Aunque, como se comprueba en el cuadro adjunto, las ganancias son dispares y hay incluso dos comunidades (Cantabria y Extremadura) que se quedan igual.
El modelo no es un concierto económico como el de las comunidades forales ni se le parece en nada. Se trata de una versión mejorada del sistema actual puesto en marcha en el 2009, eliminando elementos que los distorsionaba. Aunque los negociadores de ERC y Hacienda, en cambio, califican el sistema presentado el viernes como completamente nuevo.
Con mayor participación en el IVA
Catalunya, con un 21,5%, sería la comunidad que más participaría en la recaudación del IVA si opta por recibir los recursos para pagar las competencias no homogéneas a través de ese sistema y no mediante una transferencia como hasta ahora. Las competencias no homogéneas son aquellas que le son propias de una comunidad como, en el caso de Catalunya, los Mossos o la justicia. Hay comunidades uniprovinciales a las que el pago de sus competencias básicas también les representa una parte importante de la recaudación de su IVA. Es el caso, por ejemplo, de Cantabria o La Rioja, con algo más del 17% de la recaudación de ese impuesto. En su caso, si decidieran optar por participar en el IVA, obtendrían de ese impuesto el 73,5% del total. Un 56,5% directo como el resto y el citado 17% adicional. En el caso de Madrid, es el 8,5%.
