
“Cuando estás en el hoyo, cualquier propuesta que te aporte más es buena”. La frase del conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, sirve para entender de forma bastante explícita la opinión moderadamente optimista sobre la nueva propuesta de financiación que la comisión de expertos trasladó ayer a los representantes de los grupos parlamentarios de las Corts un día antes de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Este grupo que asesora al Consell en materia de financiación hizo una lectura positiva, aunque con importantes matices, sobre el modelo planteado por el Ministerio de Hacienda. El conseller del ramo, acto seguido, evitó rechazar la propuesta de forma frontal -el día de antes ya había manifestado que “la cifra no pintaba mal”- pero pidió tener más datos antes de pronunciarse y tomar una decisión.

No fue necesario esperar. De forma paralela, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, fue más contundente que su subordinado y apuntó que “es muy difícil apoyar ese sistema de financiación que creo que, de modo global, no es bueno y, en el caso concreto la Comunitat Valenciana, tampoco lo es”.
Para el jefe del Consell la propuesta de financiación autonómica del Gobierno central “no es buena” para los intereses valencianos porque, entre otros motivos, carece de un fondo de nivelación transitorio y tampoco incluye la condonación de la deuda causada por años de infrafinanciación, y que cifró en 40.000 millones de euros. El PP vuelve ahora apostar fuerte con el tema de la deuda histórica, aunque sea para argumentar su rechazo al intento del Gobierno de desencallar la reforma del sistema. Hay que recordar que la Generalitat se mostró contrario a la condonación de parte de la deuda hace ahora unos meses.
Francisco Pérez destaca la necesidad de condonar la deuda para “al día siguiente de la aprobación de un nuevo modelo, no seguir caminando con esa mochila”
Dos exigencias, las de Llorca, en el que también coinciden los expertos designados por las Corts. Estos consideran que es necesario abordar el tema de la deuda pues de lo contrario, avisó el director de investigaciones del Ivie y portavoz e la comisión, Francisco Pérez, “al día siguiente de la aprobación de un nuevo modelo, seguiremos caminando con esa mochila derivada de lo que ha sucedido en el pasado”. Una reducción de la deuda para no lastrar a la Comunidad Valenciana que Pérez señaló que tiene que complementarse con un fondo de nivelación para evitar que la brecha valenciana siga agrandándose hasta que se apruebe el nuevo modelo.
No obstante, estos matices no impidieron que los expertos consideren que el modelo acordado por la ministra María Jesús Montero con ERC apuesta decididamente por reducir las diferencias entre las autonomías mejor y peor financiadas. En el furgón de cola es donde se ubicaría la Comunidad Valenciana, lo que explica la metáfora del hoyo del conseller Rovira.

En este sentido, tras su reunión en las Corts con los grupos parlamentarios y con el conseller de Hacienda, Francisco Pérez explicó que de aprobarse la propuesta del Ejecutiva central, “podría generar una aproximación a la media” de la Comunidad Valenciana. Una frase en condicional puesto que los expertos criticaron ayer (al igual que el Consell) la falta de transparencia y no tener toda la información para poder hacer cálculos más precisos. Con todo, el economista del Ivie aventuró que la valenciana se podrá acercar a la media puesto que del 10% de recursos extra que el Gobierno aportará al sistema, la Comunitat recibirá el 17%, cuando, por población le correspondería poco más del 11%.
Unas cifras que no convencen al Consell. Y es que aunque ayer Rovira insistía en que no se tomaría una decisión hasta tener analizados todos los datos y que la Generalitat no se doblegaría ante los intereses de Génova, no parece que el president valenciano esté demasiado conforme con la propuesta de Pedro Sánchez. Difícilmente el PP valenciano se desmarcará del nacional, y más en la actual situación. Así, que el sueño de la ministra y dirigente del PSPV, Diana Morant, de lograr sacar adelante la nueva financiación con los votos de los diputados valencianos del PP, no deja de ser eso: un sueño.
