
Erfan Soltani, un manifestante iraní de 26 años que fue arrestado durante la oleada de protestas que sacude el país desde finales de diciembre, se enfrenta hoy a su ejecución después de haber sido juzgado, condenado y sentenciado a pena de muerte tras su arresto el jueves de la semana pasada, según informan varias oenegés tras contactar con su familia. El caso se ha procesado a una velocidad insólita, según afirma la organización Derechos Humanos Hengaw. Y ha hecho reaccionar a la Casa Blanca.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que si las autoridades iraníes empezaban a ejecutar manifestantes arrestados “actuará con mucha contundencia”, según declaró en una entrevista en la CBS News transmitida la noche del martes. El presidente hizo referencia a los recientes ataques estadounidenses contra Venezuela y al asesinato en 2019 del entonces líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi, antes de lanzar una advertencia al régimen. “No queremos que ocurra lo que está sucediendo en Irán… Cuando empiezan a matar a miles de personas. Y ahora me hablan de ahorcarlos. Ya veremos qué tal les va. No les va a ir bien”, añadió.
Paralelamente, el Departamento de Estado de EE.UU. se hacía eco de la inminente ejecución de Soltani, confirmando que estaba programada para este miércoles. “Esta vez, el régimen de la República Islámica ni siquiera se molestó con su habitual juicio simulado de 10 minutos; Erfan fue condenado a muerte sin ningún proceso legal ni abogado defensor”, rezaba una publicación en su perfil persa de la red social X.
La justicia del régimen iraní dictó la sentencia para el joven en “solo dos días”, según explicó un familiar suyo a la edición persa de la BBC. Soltani fue detenido el 8 de enero en su casa, en Fardis, en relación con las protestas que tuvieron lugar en esta ciudad del norte del país. Cuatro días más tarde, la familia fue notificada de que la sentencia de muerte era firme y de su inminente ejecución este miércoles. Además, se les impidió acceder al expediente con lo que tampoco pudieron apelar.
Cuando empiezan a matar a miles de personas. Y ahora me hablan de ahorcarlos. No les va a ir bien
“Desde su arresto, Erfan Soltani ha sido privado de sus derechos más básicos, como el acceso a asistencia jurídica, el derecho a la defensa y otras garantías procesales fundamentales”, ha denunciado la Hengaw, que ha pedido a la comunidad internacional que detenga la ejecución.
Amnistía Internacional advirtió de que las autoridades iraníes puedan recurrir de nuevo a los juicios rápidos y ejecuciones arbitrarias para reprimir y disuadir las protestas, cuya represión ha costado la vida a más de 2.400 personas, según el recuento de la Agencia de Noticias HRANA, y el arresto de otras 18.400. La organización recordó que tras las protestas de 2022 por la muerte de Mahsa Amini, el régimen empleó las sentencias de muerte como arma, lo que costó la vida de “miles” de iraníes. El año pasado, Irán ahorcó al menos a 1.500 personas, según informó la organización iraní de derechos humanos con sede en Noruega.
El director del poder judicial iraní promete juicios “rápidos” y “públicos”
Todo apunta a que el régimen prepara para un escarmiento público de los manifestantes. El presidente del poder judicial iraní ha prometido celeridad en el proceso de los casos de sospechosos arrestados durante las protestas. Según medios estatales iraníes, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei prometió juicios “rápidos” y “públicos”, tras pasar cinco horas en una prisión de Teherán donde se encuentran algunos manifestantes detenidos. “Si alguien ha prendido fuego a una persona, la ha decapitado y luego quemado su cuerpo, debemos actuar con rapidez”, declaró.
Las últimas noticias sobre el destino de Soltani son que su familia se encontraba anoche (hora iraní) de camino a la prisión de Ghezel Hesar para visitarlo, la única oportunidad para hablar con él que se les ha concedido desde su detención y condena, según ha informado Hengaw. Al mediodía de este miércoles, la organización no había sido capaz de confirmar si la sentencia había sido ejecutada debido al corte de las comunicaciones que sufre el país.
