Arquitecto del yuan digital es acusado de recibir soborno por 2.000 ETH

Yao Qian, exdirector del Instituto de Investigación de Monedas Digitales del Banco Popular de China, se encuentra en el centro de un grave escándalo de corrupción, acusado de aceptar sobornos en criptomonedas, incluyendo una transferencia de 2.000 ether (ETH), la criptomoneda de la red Ethereum.

El hecho fue difundido a través del documental estatal «Tecnología potencia la lucha contra la corrupción», emitido el 14 de enero de 2026 por la cadena nacional CCTV.

Qian, quien también ocupó la dirección del Departamento de Supervisión de Ciencia y Tecnología en la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC), fue objeto de una investigación exhaustiva desde abril de 2024. Las pesquisas culminaron con su expulsión del Partido Comunista y la destitución de su cargo público en noviembre de 2024. Después de eso, su caso fue remitido a la fiscalía para su procesamiento formal.

El documental, parte de la serie «Nunca te detengas, nunca retrocedas», desglosó cómo Qian recibió los 2.000 ETH en 2018. Según la narración, un empresario identificado como Zhang entregó esta suma como muestra de gratitud después de que el funcionario ayudara a su empresa a emitir tokens y recaudar 20.000 ETH en un exchange de activos digitales.

En su momento, los 2.000 ETH alcanzaban un valor superior a los 60 millones de yuanes, lo que equivalía a unos 8 millones de dólares. «Al principio, querían transferir el dinero a través de mí, pero después de pensarlo, temí causar problemas, así que abrí una dirección de transferencia», confesó Jiang Guoqing, un subordinado de Qian implicado en las operaciones, según la exposición del documental.

Se muestra que los investigadores lograron rastrear meticulosamente el flujo de las transacciones en la red, confirmando la transferencia de los 2.000 ETH desde la wallet de Zhang a la de Qian en 2018.

Un investigador del caso Qian conversa con un grupo en una sala de reuniones en China.
El equipo especial de investigadores que destapó el caso Yao Qian, unieron fuerzas para rastrear sobornos en Ethereum. Fuente CCTV News.

Ethereum como herramienta anti corrupción

El seguimiento reveló que en 2021, Qian cambió 370 Ethereum con lo que obtuvo 10 millones de yuanes (aproximadamente USD 1,43 millones). Este dinero, junto con otros 12 millones de yuanes (alrededor de USD 1,72 millones) de origen ilícito, fue utilizado para adquirir una villa de lujo en Pekín, valorada en unos USD 2,87 millones. La propiedad, aunque registrada a nombre de un familiar, se confirmó que pertenecía a Qian.

«Las criptomonedas son inútiles si no se pueden cobrar; son solo una serie de números. Cuando los activos virtuales se convierten en activos reales, su verdadera naturaleza queda expuesta fácilmente», declaró Zou Rong, miembro del grupo de inspección de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria, en el programa de CCTV, resaltando lo que catalogó como la vulnerabilidad de las criptomonedas.

La frase de Rong resume por qué el caso de Qian resulta significativo en la lucha anticorrupción china y en el debate global sobre criptoactivos. Mientras las criptomonedas permanecen en un monedero digital, su anonimato relativo y la falta de intermediarios bancarios tradicionales las hacen difíciles de rastrear.

Yao Qian pensó que podría ocultar sobornos en Ethereum de esta forma. Recibió ETH y almacenó parte en hardware wallets. Sin embargo, el punto clave es que la corrupción solo genera beneficio real cuando se convierte en bienes tangibles, es decir, casas, efectivo o lujo.

Una persona observa una pantalla las transferencias. aproverchando redes como Bitcoin y Ethereum, que permitieron detectar un caso de corrupción en China.
El docomental transmitido por la cadena televisiva de China mostró el potencial de las redes de activos digitales descentralizados para ofrecer transparencia y actuar contra la corrupción. Fuente: CCTV.

Este caso pone de relieve la sofisticación de los métodos de corrupción en la era digital, con el uso de monederos físicos para almacenar las criptomonedas y cuentas bancarias registradas bajo identidades ajenas. Sin embargo, también demuestra la creciente capacidad de las autoridades chinas.

Los investigadores emplearon análisis de big data y la trazabilidad intrínseca de las redes de activos digitales para reunir las pruebas necesarias, presentando este método como una nueva y efectiva forma de combatir la corrupción, incluso cuando las monedas virtuales circulan sin restricciones geográficas y dificultan la regulación tradicional.

4 claves del caso de Yao Qiang

  • Demuestra que las redes de criptomonedas, a menudo vistas como herramienta de evasión, también sirven para exponer delitos cuando se combina con análisis financiero tradicional.
  • Refuerza la campaña anticorrupción del Partido Comunista, que presenta el caso como prueba de que ninguna forma de ocultamiento (ni siquiera activos digitales) es infalible.
  • Envía un mensaje disuasorio: los funcionarios que aceptan sobornos en criptomonedas enfrentan el mismo riesgo que con dinero tradicional una vez que intentan disfrutarlos.
  • Destaca una paradoja en el ecosistema chino: el mismo arquitecto del yuan digital (e-CNY, una CBDC centralizada y trazable) fue expuesto por usar criptomonedas descentralizadas.

El caso de Qian puede conectarse con el escándalo conocido como PDVSA-Cripto en Venezuela, ampliamente reportado por CriptoNoticias.

Aunque con diferencias importantes en escala, contexto y naturaleza, ambos casos ilustran cómo funcionarios de alto nivel en instituciones estatales, han utilizado criptomonedas para recibir, ocultar o desviar fondos ilícitos en esquemas de corrupción.

Sin embargo, mientras el de China es un caso puntual de sobornos personales aceptados por un regulador, el venezolano involucra una trama masiva de desfalco estatal en exportaciones petroleras.

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