
El Gobierno vasco asumirá a partir del 1 de enero de 2027 la gestión del subsidio de desempleo, las prestaciones familiares no contributivas y el seguro escolar, en virtud del acuerdo firmado este viernes entre los ejecutivos central y vasco. El pacto incluye también el traspaso de Salvamento Marítimo, que será efectivo desde el 1 de octubre de 2026, así como la cesión del Centro Nacional de Verificación de Maquinaria de Barakaldo, que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Estos cinco traspasos fueron acordados entre los meses de julio y septiembre, y se debían haber cerrado definitivamente el pasado 29 de diciembre. Sin embargo, la falta de entendimiento entre los gobiernos español y vasco, que generó una crisis política relevante entre el Ejecutivo central y el PNV, obligó a retrasar la cita.
De las competencias transferidas, la de mayor calado es la gestión de los subsidios por desempleo
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha subrayado tras la firma, celebrada en la sede de su departamento, que el acuerdo es el resultado de un proceso negociador “complejo”, en el que han participado varios ministerios, y que culmina con un traspaso “respetuoso con el Estatuto de Gernika y con la Constitución”.
De las cinco competencias transferidas, la de mayor calado es la gestión de las prestaciones por desempleo. Según las estimaciones oficiales, la administración vasca pasará a gestionar un volumen anual de recursos cercano a los 822 millones de euros. El acuerdo contempla además la transferencia de las 30 oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Euskadi y de 534 trabajadores, si bien el Estado mantendrá las competencias normativas en el marco del sistema de la Seguridad Social.
Torres ha defendido que el traspaso se produce “dentro del carácter unitario de la Seguridad Social y con pleno respeto al principio de solidaridad”, descartando cualquier quiebra de la llamada caja única.
El Gobierno vasco ha señalado que proceso negociador ha sido “extremadamente laborioso”
Por parte del Ejecutivo vasco, su portavoz, María Ubarretxena, ha calificado la firma como el cierre de un “proceso negociador extremadamente laborioso” que alcanza “buen puerto” y que, a su juicio, permite seguir ampliando “la casa vasca” bajo la premisa de que “más autogobierno es más bienestar”.
Ubarretxena ha puesto el acento en la mejora que supondrá para la ciudadanía la gestión unificada de las políticas de empleo. “Hoy una persona tiene que cambiar de ventanilla en una misma oficina para cuestiones relacionadas con su vida laboral. Con este acuerdo avanzamos hacia una ventanilla única”, ha señalado.
La portavoz ha destacado, asimismo, el clima de diálogo mantenido con el ministro Torres y con el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, aunque ha lamentado que negociaciones de este calado se cierren “siempre al límite”. Ha reivindicado, además, la relevancia de asumir la protección por desempleo, el seguro escolar y las prestaciones familiares no contributivas como el cierre del ciclo de las políticas pasivas, “sin romper la caja única”.
“Es un día importante por lo conseguido, pero el trabajo no termina aquí”, ha advertido Ubarretxena, quien ha recordado que siguen pendientes competencias recogidas en el Estatuto de Gernika. “Se cumple una ley orgánica, y eso es lo que pedimos”, ha concluido.
El acuerdo llega tras varios días de tensión política entre el Gobierno central y el PNV. El pasado miércoles, el presidente del partido nacionalista, Aitor Esteban, advirtió de que si el Ejecutivo de Pedro Sánchez no cumplía con lo pactado en materia de transferencias, “las relaciones” cambiarían. Las declaraciones tuvieron respuesta inmediata desde las filas socialistas vascas.
Finalmente, el pacto se desbloqueó este jueves tras diversas conversaciones entre el lehendakari, Imanol Pradales, distintos ministros y el propio presidente del Gobierno, y ha quedado formalizado este viernes con la firma del acuerdo.

