
En el onceavo episodio de Separando el Dinero y el Estado, Iván Gómez conversa con AchachilaBTC y Gabriela, de Bitcoin Research Bolivia. Destaca cómo una comunidad grassroots ha impulsado la adopción de Bitcoin en Bolivia desde las bases, a pesar de años de prohibición gubernamental. Lo que comenzó en 2019 con acciones simbólicas (como recolectar Bitcoin para bomberos voluntarios durante incendios en la Chiquitania) se convirtió en un movimiento educativo y práctico que prioriza privacidad, autocustodia y Bitcoin puro.
La prohibición tuvo un efecto paradójico positivo: fomentó que las personas no entregaran datos a exchanges y desarrollaran una mentalidad de soberanía, haciendo que el país pasara de cero a una adopción orgánica con 74 comercios aceptando Bitcoin y comunidades activas que educan sin depender de stablecoins ni instituciones.
Lo más relevante:
- La educación en Bitcoin se centra en privacidad, seguridad y autocustodia.
- Su apoyo a la adopción de Bitcoin comenzó con la ayuda a bomberos en 2019.
- Bitcoin es visto como un refugio en tiempos de crisis económica.
- Las iniciativas comunitarias son clave para la adopción de Bitcoin.
- La creación de espacios físicos para la educación es fundamental.
- La lucha cultural por Bitcoin es un desafío constante.
- La adopción de Bitcoin en Bolivia es un fenómeno en crecimiento.
