El mundo da vueltas y Mark Zuckerberg decidió establecerse en el país MAGA.
El nuevo etiquetaje de Meta como empresa cercana al presidente Donald Trump alcanzó un punto álgido esta semana cuando la plataforma fichó a Dina Powell McCormick como presidenta y vicepresidenta del consejo de la empresa matriz de Facebook. Desde ese momento pasó a ser una de las más altas ejecutivas de la compañía y vía directa con Zuckerberg, director ejecutivo y fundador de la red social.
¿Quién fue uno de los primeros en felicitarla y felicitar a su empleador? Pues su antiguo jefe en la Casa Blanca. “¡Una gran elección de Mark Z! Ella es fantástica, una persona muy talentosa que sirvió en la Administración Trump con fuerza y distinción”, escribió Donald Trump en un mensaje.
El propio presidente de Estados Unidos fue el primero en felicitarla por su nombramiento
Powell McCormick –apellido este que le viene de su marido, el senador republicano Dave McCormick–, es otro de esos casos de puertas giratorias. Se unió al equipo de transición del presidente electo en el 2016 y de ahí, una vez constituido el gobierno, pasó a ser asesora adjunta de seguridad nacional de Trump, donde permaneció hasta el 2018.
Fue considerada como una aliada muy cercana de Trump y mantiene una relación estrecha con Jared Kushner, yerno del presidente y una de las manos más influyentes en EE.UU., ejerciendo en la sombra como negociador de múltiples asuntos del ejecutivo.
Esos años de servicio en la administración se corresponden con las acusaciones de censura sembradas contra Meta por perjudicar supuestamente a la extrema derecha integrada en la base del movimiento impulsado por el entonces líder del país. Zuckerberg era un maldito para ellos, un apologeta de la tan denostada cultura woke.

Tras la victoria de Trump en noviembre del 2024 y la toma de posesión hace un año, el máximo jefe de Meta y sus colaboradores han hecho esfuerzos por cortejar y congraciarse con el universo MAGA dando un muy relevante poder ejecutivo a una excolaboradora de la Casa Blanca de Trump.
Powell McCormick, que ha estado 16 años en Goldman Sachs (antes y después de entrar en la Casa Blanca, ya perteneció el pasado año a la junta de la empresa. Zuckerberg explicó que ella trabajará junto a los ejecutivos Santosh Janardhan y Daniel Gross en la nueva iniciativa denominada Meta computación. Este proyecto se enfoca en construir cientos de gigavatios de infraestructura de inteligencia artificial (IA) en las próximas décadas.
Es una apuesta decisiva. Un solo gigavatio de capacidad en un centro de datos cuesta miles de millones de dólares para su creación y consume electricidad equivalente a la producción de un reactor nuclear.
Los analistas consideran, sin embargo, que su contratación eleva el perfil de Meta en Washington y es una prueba de cómo las grandes tecnológicas está tratando cada vez más la política federal como una función empresarial con carácter central.
Nacida en El Cairo en 1973 con el nombre de Dina Habib, su padre era capitán de la armada egipcia y su familia emigró a Dallas (Texas), donde tenían parientes en la comunidad copta. Cuentan que ella aprendió rápido el inglés, pero fue criada en la cultura egipcia y su idioma.
Estudió en la Universidad de Texas de Artes Liberales en Austin. Se sufragó su formación trabajando para dos senadores estatales republicanos. En su casa, su familia abrazó el fervor por el presidente Ronald Reagan. Una vez empezó su carrera profesional, entró a trabajar en la administración de George W. Bush, en la que llegó a tener un cargo en el Departamento de Estado. Hasta que en el 2007 fichó por Goldman Sachs.
Su entrada en Meta coincide con una reestructuración que supone el recorte de miles de trabajos, mientras ella fortalece los vínculos con la Casa Blanca.

