La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha recuperado este lunes una promesa fiscal de la campaña autonómica de 2023 aún no ejecutada al anunciar que su Gobierno autonómico aplicará finalmente una rebaja adicional de medio punto del IRPF, con entrada en vigor prevista para 2027.
La medida, que se añade a la rebaja aplicada en 2022, tendrá un impacto fiscal estimado de cerca de 500 millones de euros y alcanzará a 2,9 millones de contribuyentes, según los cálculos del Gobierno regional, que vuelve a situar la política tributaria como uno de los ejes de su discurso económico.
Desde el Ejecutivo madrileño han subrayado que la mayor parte de los beneficiarios serán contribuyentes con rentas bajas o medias, situadas por debajo de los 35.000 euros brutos anuales. Según sus estimaciones, el ahorro fiscal de un contribuyente medio de Madrid ascenderá a 635 euros frente a uno de Catalunya y 555 euros respecto a Castilla-La Mancha, reforzando así la narrativa de competitividad fiscal frente a otras comunidades.
La rebaja anunciada se aplicará sobre el tramo autonómico del IRPF, independiente de la aportación que la Comunidad realiza a la caja común para sostener los servicios públicos en otras regiones, una cuestión que el Gobierno regional ha defendido como plenamente constitucional y dentro de la autonomía fiscal que la Carta Magna reconoce a las comunidades.
Durante el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum, Ayuso ha justificado la medida como un reconocimiento al dinamismo económico madrileño, asegurando que busca “ayudar a la economía de una sociedad que, por méritos propios, ha hecho de la Comunidad de Madrid una de las mejores del mundo”. La presidenta también ha aprovechado para criticar la política de financiación a los independentistas, que, según su relato, prioriza la construcción de “una nación” frente al fondo de solidaridad nacional: “Luego los del dumping somos nosotros”, ha ironizado.
