Los planes de pensiones siguen perdiendo fuerza como gran instrumento de ahorro de cara a la jubilación pese a que su rentabilidad ha superado en el 2025 no solo a la inflación y a las letras del Tesoro, sino también a los fondos de inversión convencionales. En el ejercicio recién concluido se ha situado en el 6% y encadena tres años de fuerte crecimiento.
Según los datos publicados este miércoles por la asociación de instituciones de inversión colectiva Inverco, el año pasado los ahorradores aportaron 3.251 millones de euros a estos planes, pero retiraron 3.620 millones, con lo que las salidas superaron a las llegadas en 369 millones.
Este desfase se debe sobre todo a los planes individuales, que pierden aportaciones desde que en el año 2021 el por entonces ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, redujese de 8.000 euros a 2.000 y luego a 1.500 el límite en las aportaciones anuales beneficiadas con ventajas fiscales. En paralelo, impulsó los planes de empleo para que las empresas creasen sus propias bolsas de ahorro.
El problema es que mientras los planes individuales pierden atractivo los planes de empleo no crecen tan rápido como para reemplazarlos. El resultado es la ausencia de grandes incentivos para complementar las pensiones a través de esta vía.
“La reducción del límite ha supuesto que los particulares dejen de ahorrar 12.700 millones desde 2021, afirma José Luis Manrique, director de Estudios, Observatorio Inverco, al valorar la relación entre aportaciones y retiradas.
El año pasado los particulares aportaron 1.585 millones a los planes de pensiones individuales y retiraron 2.296 millones, esto es, 711 millones más que lo que se ahorró. Hasta el 2021, explican desde Inverco, todos los años las aportaciones había superado a las retiradas.
En cambio, los planes colectivos de empleo no tienen fuerza suficiente para compensar la bajada en los individuales. “La idea era fomentar el sistema de empleo, pero no ha sido así y la realidad es que estamos lejos de los objetivos de la reforma”, señala Manrique. El año pasado entraron 1.660 millones de ahorro por la vía de los planes de empleo y se retiraron 1.301 millones, con lo que hubo una aportación positiva neta de 359 millones.
Para las entidades de inversión colectiva, la fiscalidad sigue siendo la gran señal para orientar los ahorros. “Estamos pidiendo que se vuelva a los límites anteriores” en lo referido a las desgravaciones de los planes individuales, señala David de Miguel, el director general de Inverco. Hasta el 2020, el último año antes de la reforma de Escrivá, las aportaciones rondaban los 4.500 millones de euros al año, casi tres veces más que en la actualidad.
La base de partícipes de los planes de pensiones no está cayendo. Sin embargo, los ahorradores ponen ahora menos dinero. La asociación cifra en 10 millones las personas con planes de pensiones, lo que supone un porcentaje aceptable de la población, pero lamenta que sus aportaciones sean pequeñas. “No es un problema de número, sino de patrimonio”, señala Manrique. En los planes de empleo hay 4 millones de ahorradores, de los que 900.000 corresponden al plan del sector de la construcción, que se ha convertido en la referencia, aunque su importe es modesto. El año pasado añadió 250 millones a los planes de pensiones, a razón de unos 275 euros por trabajador.
Los autónomos sí están elevando con fuerza sus aportaciones
El colectivo que en cambio sí está elevando con fuerza sus aportaciones es el de los autónomos, con 470 millones el año pasado, gracias a los planes de empleo simplificados que se les creó a medida. Entre el ahorro individual y el de empleo, los autónomos tienen una desgravación de 5.750 millones al ahorrar para la jubilación.
Otra de las incógnitas de este año era si muchos partícipes recurrirían al supuesto especial de liquidez que permite rescatar un plan de pensiones pasados los diez años. Inverco no tiene todavía las cifras definitivas, pero el importe no ha sido muy elevado gracias a que el año ha sido “brillante”, señala Manrique. La duda es qué ocurrirá si las rentabilidades caen.
Por el momento los planes de pensiones suman tres años de fuerte rentabilidad. Antes del 6% del año pasado, se revalorizaron un 8,8% en el 2023 y un 8,8% en el 2024. En cambio, en el 2022, cuando comenzaron a subir los tipos, hubo una reducción de valor del 9%. Si se suman los últimos quince años, la rentabilidad media ha sido del 4%.
Cerca de 140.000 millones ahorrados para la jubilación
Pese a las retiradas, el importe ahorrado en planes de pensiones va en aumento gracias al incremento de la rentabilidad. Alcanza ahora los 137.988 millones de euros, 6.160 millones euros más que hace un año, fruto de la “revalorizaciones de las carteras”, señala Inverco. De este importe, la mayor parte, 96.331 millones proceden de planes individuales.
