Otro día para la historia en Wall Street. El Dow Jones cerró por primera vez por encima de la barrera de los 50.000 puntos. Este hito estuvo impulsado por Nvidia y otros fabricantes de chips, mientras que Amazon se desplomó después de que una previsión que incluye un gran gasto en la infraestructura de inteligencia artificial (IA).
Esa caída había sido la tónica de las tecnológicas a lo largo de esta semana precisamente por la preocupación de los inversores ante las elevadas inversiones en IA y las dudas del pronto retorno de beneficios. La racha se rompió este viernes
Jay Woods, uno de los corredores de bolsa en el parqué de Nueva York vestía chaqueta con la bandera de Estados Unidos y una gorra negra con la inscripción en letras blancas: 50.000. “Esto es un gran impulso psicológico para los inversores”, proclamó en la CNBC. “Es un momento para celebrar, pero queda mucho trabajo por delante”, añadió.
Las acciones se dispararon a medida que los títulos de las tecnológicas se recuperaron tras varios días de severas pérdidas en el sector y el bitcoin repuntó tras una caída que llegó a hundir a la popular criptomoneda más del 50 % en un momento dado.
Cuando sonó la campaña de cierre, a las cuatro de la tarde en el distrito financiero del bajo Manhattan, el Dow Jones había trepado hasta el récord de los 50.106 puntos, con un incremento en esta sesión del cierre de la semana de 1.197 puntos o un 2,45%.
El Standard & Poor tabién subió un 1,9%, mientras que el Nasdaq ganó un 2,2%. Llevaban tres días consecutivos de pérdidas.
Aunque los analistas remarcaron en numerosas ocasiones que la economía de Wall Street no representa la de los ciudadanos en general, donde se prodigan las quejas por lo caro que está todo, este ritmo de crecimiento del Dow Jones le permite al presidente Donald Trump decir que la bolsa avala su política económica y, sobre todo, los aranceles, su pilar principal.
