En el último año completo de César González-Bueno como consejero delegado del Banc Sabadell, el 2025, la entidad ganó 1.775 millones de euros. Es un 2,8% menos respecto al ejercicio precedente por los menores resultados extraordinarios contabilizados. Según el banco, en términos comparables los resultados se incrementaron en un 3,4%.
Los beneficios del cierre del año los presentó González-Bueno desde la sede operativa del banco en Sant Cugat del Vallès con su sucesor, Marc Armengol, sentado en la primera fila. El consejero delegado saliente defendió el relevo, que, según aseguró de forma vehemente, ha sido una iniciativa suya. “Me pareció que, si no era ahora, era de aquí a un año, y dentro de un año era un lío”, reflexionó. El hecho de que Armengol esté a punto de acabar su trabajo en el TSB, donde es el consejero delegado, precipitó los acontecimientos, afirmó. En las próximas semanas, el Sabadell acabará de recibir las autorizaciones para que su filial británica pase al perímetro del Santander, que la adquirió el año pasado.
González-Bueno diferenció el relevo en la primera línea ejecutiva del banco acordado ahora con el del año 2020, cuando él entró tras fracasar la fusión amistosa con el BBVA. En aquel momento, la acción estaba muy perjudicada por el mercado y TSB arrastraba pérdidas por los problemas de integración. Era una situación en la que había que llevar a cabo un plan nuevo para redirigir el banco. “Ahora estamos en un momento con una estrategia clara en la que ha participado Marc”, contrapuso González-Bueno. A lo que sí que debe enfrentarse el nuevo primer ejecutivo –detalló durante la rueda de prensa– es a la integración de la inteligencia artificial en el negocio bancario. “Es ahora cuando toca y el que empiece, pues que lo empiece y lo acabe”, zanjó.
Los resultados no acabaron de convencer al mercado, como le ha sucedido a la mayoría de los bancos estas dos semanas. Las acciones perdieron un 4,7%. Sobre la cotización del banco, el consejero delegado afirmó que “el mercado no está leyendo bien el valor del banco” y sus acciones están infravaloradas. Por eso dijo que era una buena opción el plan de recompra de acciones de hasta 800 millones. Tras el final de la opa, el Sabadell tuvo “una evolución marginalmente positiva”, mientras el BBVA “se ha comportado muy bien, exactamente como anticipábamos”. Esa evolución muestra que “tenía más sentido y más valor que las dos estuvieran separadas que juntas”, indicó. Con la recompra, lo que se persigue es dar más valor a las acciones. En total, el banco remunerará a sus accionistas por un importe global de 4.000 millones en 12 meses. El plan se puso en marcha el año pasado como una forma de luchar contra la opa hostil del BBVA.
Los beneficios bajan un 2,8% por el impacto de los menores resultados extraordinarios
En relación con el negocio en el 2025, González-Bueno dijo que se habían cumplido “los compromisos asumidos con el mercado”. Para el director financiero, Sergio Palavecino, el “Sabadell tiene unas dinámicas de negocio y de balance positivas que le llevan a generar capital a ritmos muy elevados en el año”.
En España, el crédito vivo de hipotecas ascendió un 5,2% interanual, hasta situarse en 39.800 millones de euros. González-Bueno precisó que, en relación con las préstamos para la compa de viviendas, el banco perdió cuota de mercado y bajó hasta el 7%, que es el nivel que le corresponde por tamaño. Y lo hizo porque “no son lo más rentable en el corto plazo”. En crédito vivo, creció un 5,2%. En cambio, en empresas y consumo sí ven capacidad de crecer, reflexionaron los directivos.
Armengol liderará la nueva estrategia de inteligencia artificial que se impone en el sector bancario
González-Bueno se quedará en el banco hasta el mes de mayo, cuando Armengol haya recibido las autorizaciones del Banco Central Europeo (BCE) y el visto bueno de la junta general ordinaria. Tras volver a rechazar una fusión en el corto plazo, sobre los próximos años abogó por que el resultado del 2026 crezca y sea “histórico”. Para este ejercicio, el banco prevé que el margen de intereses crezca más de un 1% después de que cayera en el 2025 un 3,7%, y anticipa que en el primer trimestre de este año aún disminuirá, pero posteriormente irá incrementándose. La rentabilidad sería del 14,5% en términos ordinarios.
