Aparcando

Vemos bastantes noticias de empresas que crecen, montan nuevas filiales por el mundo o que lanzan sus productos muy mejorados. El conjunto de noticias es mucho mejor que hace cinco años. Cuando llegaron los ordenadores, entonces eran enormes y podían requerir mucho espacio en las empresas y, aunque suprimían a muchos administrativos, requerían empleados que supiesen manejarlos y conociesen los procesos de la empresa que pasarían a estar en los ordenadores. Cuando pude hacer mi doctorado en dirección de empresas en la Universidad de Harvard, los profesores de vez en cuando traían un ordenador a clase. Los ordenadores de la Universidad de Harvard (no había muchos) se llevaban a la clase encima de un dispositivo con ruedas porque no eran pequeños y además pesaban.

Ahora muchos tenemos un ordenador en casa, otro donde trabajamos, otro que llevamos en la cartera para utilizarlo en reuniones y durante viajes y esperas. Pero en el bolsillo llevamos un teléfono que también funciona en muchos temas como un ordenador.

Cuando una empresa aporta aparcamiento a sus empleados es una ayuda extraordinaria

Sería interesante saber en qué trabajan los expertos en estos temas que están en las empresas que producen teléfonos móviles y ordenadores en sus áreas de I+D. Es posible que saliendo de casa cojamos nuestro automóvil y le digamos: “Llévame a mi trabajo y ponme en la pantalla el mejor periódico de hoy mientras vamos”. Lo que parece claro es que los atascos van subiendo y que cada vez hay más coches y menos espacio para ellos, y no parece que se esté trabajando para resolver estos problemas.

Si dijésemos que deberíamos llenar de túneles las ciudades esto caería mal. Hay ciudades en las que pasar por los túneles requiere pagar un importe en algunos casos elevado. Recuerdo que en las dos ciudades en que he vivido, Barcelona y Boston, hubo una época en la que se hicieron un montón de túneles. En Boston los túneles facilitan por ejemplo salir de Harvard e ir al aeropuerto. En Barcelona los túneles te ayudan a cruzar las montañitas que rodean la ciudad e incluso facilitar el recorrido en áreas con mucho tráfico.

Pero la producción de túneles se acabó y todo parece indicar que cuando lleguemos al 2030 nos habrán puesto algún problema para dificultar el pasar por túneles y evitar acumular en los túneles montones de vehículos parados. En nuestra sociedad cada vez tenemos más que no están a favor de invertir para facilitar la circulación de vehículos.

La realidad es que cuando una empresa o institución proporciona aparcamientos para los vehículos de sus empleados esto es una ayuda extraordinaria. Pero todavía hay muchas empresas que no se han planteado el tema, con frecuencia porque no tienen un espacio. Es un tema global y en Estados Unidos alguna vez he tenido que ir en coche a una empresa y aparcar a casi media hora andando desde el aparcamiento hasta la oficina de la dirección.

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