Los tentáculos internacionales de Vox

Vox quiere influencia en América en un momento de máxima relevancia por los graves cambios que se están registrando en países tan significativos como Argentina o Venezuela. Ya ha dado pasos y ha adquirido un importante peso en el continente, pero quiere más. El punto de partida de esta estrategia hay que buscarlo en la Fundación Disenso, que lanzó la carta de Madrid en octubre del 2020, dando lugar a la fundación del Foro Madrid, un espacio de encuentro con formaciones políticas aliadas de América Latina que ha permitido al partido de Santiago Abascal ir ganando mucho peso en toda América.

Cabe recordar que la carta de Madrid, apoyada también por líderes europeos como Giorgia Meloni (Italia) y André Ventura (Portugal), recogía el rechazo a los regímenes “totalitarios de inspiración comunista” de América Latina apoyados por “el narcotráfico” y “bajo el paraguas de Cuba e iniciativas como el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla”.

En Vox quieren buscar más influencia en un momento que consideran “crítico” para España por cómo se está posicionando el Gobierno de Pedro Sánchez ante los grandes desafíos internacionales. En este sentido, fuentes de Vox destacan el “momento histórico” que vive América Latina, con Argentina como punta de lanza con Javier Milei y la transición que se abre ahora en Venezuela pilotada por Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro. Ahí, Vox ha conseguido una relación “fluida” con actores clave, como el mismo presidente Donald Trump, la premio Nobel de la Paz venezolana María Corina Machado, el chileno José Antonio Kast y el propio presidente argentino.

Vox, cercano a las tesis de Trump, cree que el continente americano está en un “momento histórico” de cambio

“Estamos ante un momento histórico, vamos a ver una serie de cambios en América Latina que eran impensables”, aseguran fuentes del partido, que señalan también a Cuba y Nicaragua como los siguientes países que pueden seguir la estela de Venezuela, ya que, según advierten, ahora van a tener problemas de suministro de petróleo con el cambio en el régimen chavista.

En Vox ponen la lupa sobre el escenario internacional. No es casualidad que se haya convertido en uno de los partidos más comprensivos con la política de Trump en Venezuela, dado que eso contribuye a que la formación de Abascal pueda tener una posición destacada en la transición de ese país. “Venezuela va por el bueno camino. Tengo la impresión de que la transición va a ser más rápida de lo esperado. Estados Unidos ha hecho una operación quirúrgica y no podía poner ahora a Corina Machado al frente del país porque eso suponía tener que llevar a 50.000 soldados para darle seguridad y controlar las guerrillas urbanas”, asegura Jorge Martín Frías, eurodiputado de Vox y director de la Fundación Disenso, con contacto directo con el equipo de Machado.

A juicio de Vox, si la líder de la oposición venezolana hubiera accedido ya al poder, el nivel de riesgo que correría su vida sería prácticamente inasumible. “El papel de Corina Machado será importante en el poschavismo”, ahondan en Vox, criticando la postura de otros partidos que han querido acelerar su llegada al poder pese a los “riesgos” que ello conllevaría.

A través de Disenso y Foro Madrid, el partido ultra trata de construir una red de aliados en América Latina

De hecho, en Vox reivindican sus relaciones más estrechas con la premio Nobel. “Ha habido otros partidos que la tenían abandonada hasta que ha empezado a convertirse en un fenómeno”, aseguran estas fuentes.

La principal vía de influencia de Vox en América Latina es esta estrecha relación con actores clave como Corina Machado, Milei y el presidente electo de Chile José Antonio Kast, además de con el recién investido presidente de Honduras, Nasry Asfura. No obstante, hay otra vía de influencia indirecta que tiene tanto o más protagonismo: Estados Unidos. Según explican las fuentes consultadas de Vox, a través de la Fundación Disenso, se ha construido un estrecho contacto con el equipo de Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense.

Pero Vox no solo mira a América Latina, sino a cualquier parte del globo. En este sentido, es relevante que Abascal lidere Patriots en Europa, un espacio político que agrupa al propio Viktor Orbán (Hungría), Andrej Babis (República Checa) y Marine Le Pen (Francia). Patriots se ha convertido en el grupo parlamentario en el que está integrado Vox en el Parlamento Europeo.

La formación mantiene relaciones estrechas con el equipo de Marco Rubio y con Beniamin Netanyahu

Esta misma semana, Abascal tuvo protagonismo en Bruselas, donde se desplazó para participar en unas jornadas sobre libertad de expresión a las que acudió con Kast, mostrando la buena sintonía que tienen. También hubo representación de Heritage Foundation, think tank estadounidense vinculado a Trump.

Además, recientemente, los eurodiputados Jorge Buxadé y Hermann Tertsch se desplazaron a Jerusalén para reunirse con Beniamin Netanyahu a través de Patriots, que mantiene una estrecha conexión con el Likud, el partido del primer ministro del Estado hebreo. Ya hace unos meses, Abascal se desplazó a Israel para reunirse con el premier israelí en un momento delicado de las relaciones de España con el país hebreo (mayo del 2024) porque el Gobierno de Sánchez había reconocido la creación del Estado palestino. Según fuentes de Vox, además, independentistas catalanes habían visitado srael para pedir el apoyo para una Catalunya independiente.

El propio Abascal se comprometió ante Netanyahu a revertir el reconocimiento de Palestina si llega a la presidencia del gobierno. En este sentido, Vox trata de desempeñar un papel diplomático paralelo al del Gobierno.

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