5 claves para entender el debate en Bitcoin sobre la BIP-110 

  • BIP-110 pretende evitar el almacenamiento de datos potencialmente ilegales en nodos de Bitcoin.

  • El debate expone tensiones sobre gobernanza, spam y neutralidad del protocolo.

La propuesta de mejora 110 (BIP-110) reactivó una disputa que se expandió entre la comunidad de desarrolladores y usuarios bitcoiners a lo largo del 2025: si la red debe tolerar usos no financieros o limitarse exclusivamente a un sistema monetario.  

Por lo tanto, este artículo revisará cinco claves para comprender el conflicto en torno a BIP-110: 

1) ¿Qué es, para qué sirve y cómo se originó BIP-110?

BIP es un documento estándar para proponer cambios o nuevas funciones en Bitcoin. En este marco, BIP-110 surge como una propuesta de soft fork (bifurcación suave) para restringir los usos no financieros de la red, como lo notificó CriptoNoticias. 

Su intención es el uso de Bitcoin como sistema de dinero digital, priorizando pagos y liquidaciones por sobre aquellos usos no monetarios que compiten por espacio en los bloques (transacciones destinadas a almacenar datos arbitrarios, como imágenes, texto, por ejemplo) 

BIP-110, bautizada como “bifurcación suave temporal para reducir datos”, fue creada por un desarrollador anónimo que opera bajo el pseudónimo Dathon Ohm.  

Originalmente conocida como BIP-444, la propuesta pasó a identificarse formalmente como BIP-110 una vez que su código fue integrado al repositorio oficial de Bitcoin. 

Al momento de este artículo, el documento se encuentra en estado de ‘draft’ (borrador), lo que indica que está en su fase más temprana de desarrollo y sujeto a debates activos dentro de la comunidad. 

2) ¿Cómo funciona BIP-110?

La propuesta endurece los criterios de aceptación en los nodos mediante reglas de validación estrictas, diseñadas específicamente para mitigar la propagación de datos arbitrarios en la cadena. 

Este mecanismo opera a nivel de política de red (node policy) en lugar de ser una reescritura total del protocolo, permitiendo un control sobre el tráfico de información

En términos prácticos, la propuesta busca impedir que la red se utilice para insertar datos que no tienen fines monetarios, sin afectar las transacciones normales de bitcoin entre usuarios. La idea es reservar el espacio en los bloques para pagos y liquidaciones. 

3) ¿Cuál es el presunto problema que busca resolver BIP-110?

La BIP-110 surge como respuesta a lo que algunos bitcoiners consideran spam en la red, es decir, transacciones que no persiguen fines monetarios. Gran parte de ese tráfico está asociado a inscripciones mediante el opcode OP_RETURN y protocolos como Ordinals

Para los detractores de esos usos, la inclusión de dichas inscripciones arbitrarias en Bitcoin incrementa el tamaño de la cadena y elevan los costos operativos de los nodos. 

En contrapartida, los desarrolladores del cliente de referencia, Bitcoin Core, y sus seguidores, defienden y promueven la libertad de uso en Bitcoin. Para mayo de 2025, casi la mitad de las transacciones no tenían carácter financiero, tendencia que se extendió hasta fin de ese año, como lo informó CriptoNoticias.  

BIP-110 advierte que el aumento del campo OP_RETURN a 100.000 kilobytes (kB) en Bitcoin Core versión 30 (v.30) permite incrustar grandes volúmenes de datos no financieros, como imágenes o archivos. Esta capacidad genera preocupación por la posible inclusión de material ilegal, lo que expondría a los operadores de nodos a riesgos legales y éticos al verse obligados a almacenar dicho contenido. 

4) El debate sobre BIP-110: principios, gobernanza y costos

La propuesta BIP-110 divide a la comunidad entre quienes exigen una limpieza técnica y quienes temen por la fragilidad del consenso.  

El periodista Hodlonaut y la fundadora de comunidades bitcoiners, Maya Parbhoe, fomentan el llamado a la acción. Ambos consideran que las políticas de Bitcoin Core permitieron un abuso sistemático del espacio en bloque mediante las inscripciones.  

Parbhoe afirma que «Ordinals no pertenecen a Bitcoin» y que representan un vector de explotación.

A esa postura se suma el analista George Bodine, quien introduce un argumento normativo. Él sostiene que el contenido ilegal y obsceno daña a los operadores de nodos y debe encarecerse artificialmente

Desde el equipo de BitMEX ofrecen una lectura distinta. La firma de análisis sugiere que Bitcoin Core no impulsó políticas controvertidas, sino que reaccionó con lentitud. Atribuyen el escenario actual a mineros como la empresa MARA (MARA) y servicios de retransmisión que facilitaron la propagación de estas transacciones.  

Adam Back, cofundador de Blockstream, rechaza la idea de prohibir el «spam«. Según Back, endurecer las reglas producirá el efecto contrario: los atacantes ocultarán datos en estructuras más complejas y costosas de procesar. 

El riesgo político también genera alertas importantes. El desarrollador Wicked advierte que un intento fallido de activación (por BIP-110) «quema capital de coordinación». Esto reduciría la capacidad de la comunidad para organizar futuros cambios necesarios sin fragmentar la red.  

Por otro lado, el fundador de la wallet Bull Bitcoin, Francis Pouliot, reforzó la visión de Wicked con una lección histórica. Para él, la mayor fortaleza de Bitcoin es que nadie puede modificar sus reglas arbitrariamente para resolver problemas de uso coyunturales. 

El analista bitcoiner Justin Bechler considera que un bitcoin de un millón de dólares depende de tres factores:  

  • De la credibilidad de su política monetaria. 
  • De su resistencia a la censura. 
  • De la red de nodos que hace cumplir ambas cosas. 

Si uno de ellos se debilita, todo el argumento perdería fuerza. Bechler presenta a la BIP-110 como un freno temporal para recuperar el 36% del espacio en bloques, sin afectar las transacciones financieras.

Recopilatorio del debate

  • Hodlonaut y Maya Parbhoe: Impulsan la BIP-110 para frenar el uso de inscripciones y Ordinals en la cadena principal. 
  • Adam Back: Sostiene que las restricciones técnicas desplazan el contenido no deseado hacia métodos de ocultamiento más costosos para los nodos. 
  • Wicked: Advierte que una activación fallida fragmenta el consenso y agota la capacidad de coordinación política de la comunidad. 
  • Francis Pouliot: Argumenta que la inmutabilidad de las reglas protege a Bitcoin frente a capturas de gobernanza y cambios arbitrarios. 
  • Justin Bechler: Estima que la medida recuperaría el 36% del espacio en bloques al filtrar transacciones no financieras durante un año. 

5) ¿Cómo podría activarse (o fracasar) la BIP-110? 

La BIP-110 contempla dos vías posibles de activación, ambas mediante una bifurcación suave (soft fork), es decir, un cambio de reglas compatible con nodos no actualizados, al menos en su diseño teórico. 

  • Activación Programada (Flag Day): La vía principal establece una fecha límite en 2026 (específicamente al alcanzar la altura de bloque 893,100). A partir de ese momento, las reglas de restricción de datos se activarían automáticamente para los nodos actualizados, ignorando cualquier bloque que contenga datos prohibidos. 
  • Activación Reactiva y Reorganización: permitiría activar las reglas de forma inmediata si se detecta material ilegal. Esto podría forzar una reorganización retroactiva de la cadena para invalidar bloques ya minados que contengan dicho contenido, evitando que quede registrado permanentemente en el historial de Bitcoin. 

El autor admite que, a diferencia de otros soft forks, este mecanismo podría provocar una división temporal de la cadena (chain split), ya que los nodos no actualizados seguirían aceptando bloques que la BIP-110 considera inválidos.  

Sin embargo, sostiene que este riesgo sería un costo aceptable para impedir la persistencia de contenido ilícito, lo que traslada el debate de lo técnico a lo normativo y filosófico. 

Además, la propuesta incluye una cláusula de expiración de un año, tras la cual las reglas quedarían sin efecto a menos que la comunidad decida renovarlas. 

Finalmente, el rechazo o la no adopción de la BIP-110 no depende de una actualización de Bitcoin Core, el cliente de la red más utilizado mayoritariamente. Ya que la propuesta no forma parte de ese cliente.

Su implementación requeriría que los operadores de nodos instalen de forma voluntaria el software Bitcoin Knots, el cliente desde el cual el autor de la propuesta impulsa su activación.

En ese marco, si una masa crítica de nodos decide no instalar Knots ni aplicar la bifurcación suave, la BIP-110 simplemente no se activa, lo que refuerza que su destino está atado al consenso social y operativo de la red, no a una decisión centralizada de desarrollo.

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