Seat consiguió este martes un acuerdo con la Comisión Europea para poder exportar su vehículo eléctrico fabricado en China sin aranceles, por lo que dejará de venderlo a pérdida como hasta ahora. La empresa catalana propiedad del grupo Volkswagen registró pérdidas operativas de 22 millones en el tercer trimestre y vio como casi se esfumaban los beneficios de los nueve primeros meses del 2025 al caer un 96%. Fuentes de Seat explicaron que “estos aranceles tuvieron un impacto significativo en los resultados y el rendimiento” durante el 2025.
El acuerdo entre la Comisión y Volkswagen Anhui, la sociedad compartida de la firma alemana en China, y Seat, que fabrica el modelo Cupra Tavascan, permite exportar este deportivo eléctrico “al precio mínimo de importación propuesto o por encima de él”. Seat se comprometió a mantener el precio actual de venta y no rebajarlo al nivel de las marcas chinas, como parte fundamental del pacto. El Ejecutivo comunitario dictaminó que el precio mínimo propuesto por Volkswagen (Anhui) para este modelo específico no sería perjudicial para la industria de la UE. Se acordó también un número limitado de los coches que se pueden exportar.
Volkswagen (Anhui) también se ha comprometido a limitar sus volúmenes de importación
Se trata de un compromiso importante, que llega en plenas turbulencias geoeconómicas y después de que Bruselas se abriera a resolver la disputa por los coches eléctricos baratos que China exporta a la UE. Según fuentes de la empresa, desde que la UE comenzó a aplicar aranceles a las importaciones de vehículos eléctricos de batería procedentes de China, sus importaciones a la UE han sufrido un arancel adicional del 20,7%, además del aduanero común del 10%.
Hace unas semanas, la Comisión propuso una alternativa a los fabricantes que quieran esquivar los aranceles. Lo que hizo Bruselas fue publicar una guía con una serie de directrices para aceptar las ofertas de precios mínimos de las compañías de vehículos eléctricos con sede en el gigante asiático, que, de comprometerse a este sistema, no tendrían que sufrir las elevadas tarifas de represalia de la UE.
Además de vender a un precio mínimo de importación –que no se ha hecho público–, Volkswagen (Anhui) se ha comprometido a limitar sus volúmenes de importación. También, a invertir en “proyectos importantes relacionados con los vehículos eléctricos de baterías” con el fin de apoyar la nueva estrategia industrial de la UE Made in Europe y a incentivar “el cumplimiento de los objetivos de transición climática de la UE”, indica un comunicado.
La Comisión Europea deja la puerta abierta a que otras compañías que se sientan afectadas por estos aranceles se vean beneficiadas por esta decisión, pero deberán demostrar un “nexo objetivo entre sus actividades y el producto objeto de reconsideración”. Es decir, estos vehículos eléctricos producidos en China por firmas automovilísticas europeas.
