

Junts y PNV han facilitado que se pueda tramitar parlamentariamente la iniciativa impulsada por el PP para reformar la Ley General Presupuestaria e impedir que el Gobierno siga gobernando sin presupuestos. En total, la ley del PP ha recibido el apoyo de 172 diputados. Además, 13 parlamentarios se han abstenido (entre ellos, Junts y PNV).
La ley que impulsa el PP quiere evitar que el Gobierno pueda seguir haciendo transferencias entre diferentes secciones de los presupuestos generales del Estado ya que, de esa manera, puede ir esquivando las trabas que supone gobernar sin cuentas aprobadas cada año.
Además, la reforma de los populares quiere obligar a someter a votación en las Cortes los créditos extraordinarios o suplementarios relacionados con la defensa y la seguridad en un momento en que Pedro Sánchez quiere aumentar el gasto en estas partidas sin tener presupuestos desde 2023.
La ley del PP llega en un momento inédito para la democracia: Sánchez lleva toda la legislatura sin presupuestos. De hecho, los últimos presupuestos aprobados son los de 2023, por lo que van ya tres años sin cuentas.
Ahora mismo, esta iniciativa del PP ha superado la toma en consideración, por lo que tiene toda la tramitación parlamentaria por delante. En este punto, todo apunta a que el PSOE y Sumar, con el control de la Mesa del Congreso, bloquearán la tramitación.
La proposición del PP ha sido defendida por el diputado popular, Jaime de Olano, quien ha afirmado que “sin presupuestos no hay control y sin control no hay democracia”, y ha destacado que el Gobierno lleva tres años “de espaldas al pueblo” sin cumplir el mandato constitucional de presentar presupuestos.
Para el diputado de Vox Pablo Sáez la norma debería ir más allá de lo que propone el PP, incluyendo consecuencias políticas cuando no se presenten los presupuestos generales del Estado en tiempo y forma.
La diputada socialista Patricia Blanquer ha criticado la política inútil de confrontación en la que se ha embarcado el PP y ha recordado que en ocho comunidades autónomas se está gobernando con presupuestos prorrogados, una situación que “no es una anomalía democrática” con parlamentos fragmentados.
El diputado de Sumar Carlos Urriza ha tachado de “ejercicio de filibusterismo parlamentario” el presentar una iniciativa que no responde a ningún problema real, sino a la intención de limitar la capacidad del Gobierno de coalición de administrar el presupuesto, impidiendo la flexibilidad para atender las necesidades de la ciudadanía.
