Tanto los indicadores económicos, como los analistas y los propios asesores del gobierno de Donald Trump, entre estos Kevin Hassett, pronosticaron que el informe de empleo de enero sería malo.
Los datos publicados este miércoles rompieron todas esa previsiones. Estados Unidos creo 130.000 ocupaciones el pasado mes, en lugar de las 55.000 o menos que se habían pronosticado, mientras que el índice de desempleo cae del 4,4% al 4,3%.
Lo expertos entendieron que estos resultados muestran una señal de mejora del mercado laboral después de una serie de datos sombríos y un crecimiento muy lento. La economía de EE.UU. cerró el 2025 con la creación de 48.000 empleos en diciembre (revisados ahora a la baja los 50.000 iniciales), el año con peor registro desde marzo del 2020, al inicio del cierre general por la crisis de la pandemia.
Las revisiones anuales de los datos anteriores cambiaron el panorama del año pasado. La economía añadió solo 181.000 empleos en 2025, frente a una estimación anterior de 584.000.
Los bonos del Tesoro treparon de inmediato a medida que los inversores redujeron sus expectativas de que la Reserva Federal (Fed) recorte los tipos de interés este año. Los bonos a dos años, especialmente sensibles a la política monetaria, subieron un 0,8% hasta el 3.35%, su nivel más alto en una semana. El mercado de futuros también se fue al alza.
Este informe, que se debía haber publicado el pasado viernes pero se aplazó por el cierre parcial de la administración, ofrece la pista de que el mercado laboral se despereza tras una etapa de dudas en las compañías por el impacto de la guerra comercial desatada por el presidente Trump, que saca pecho para defender su política, la lucha contra la inmigración que rebajó el número de trabajadores disponibles y la fiebre de despidos que ha marcado a la administración federal.
Como ha ocurrido durante más de un año, el sector de la salud representó más de la mitad de los empleos creados en enero, al sumar 82.000 puestos. La construcción añadió 33.000, pero la mayoría de los otros sectores se mantuvieron estables, y el gobierno federal perdió otros 35.000 puestos.
En otra señal de la mejoría en la demanda, la semana laboral promedio un aumentó ligeramente en 0,1 horas (34,3 horas). Esa cifra ha estado en un nivel más bajo durante meses, ya que los empleadores intentaban mantener a las personas ocupadas incluso con menos pedidos.
Además, los salarios aumentaron una media del 3,7 % en el último año, un ritmo que ha sido bastante constante estos meses. Sin embargo, ese crecimiento se ha vuelto más estratificado, y quienes se encuentran en la parte más alta de la escala salarial están viendo aumentos más rápidos.
Al margen de las cifras mensuales, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) comunicó las revisiones finales de referencia para el año anterior a marzo de 2025. Esos datos redujeron los recuentos iniciales en un total de 898.000 empleos en términos ajustados estacionalmente. Esa cifra fue ligeramente inferior a los 911.000 de la estimación inicial publicada el pasado septiembre.
