Sánchez se enfrenta con Meloni por organizar una reunión previa a la cumbre europea

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado hoy una nueva desavenencia con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. En esta ocasión, por la organización de una reunión previa a la cumbre de competitividad europea que se celebra hoy en el castillo belga de Alden Biesen. Según fuentes cercanas al Ejecutivo español, España ha hablado con Italia, no para pedir ser invitados, sino para trasladar que, a juicio del Gobierno, esta clase de iniciativas minan los principios básicos de la UE. En lugar de acercar soluciones, las alejan, consideran

La primera ministra italiana, de la mano del canciller alemán, Friedrich Merz, y del primer ministro belga, Bart de Wever, ha convocado esta reunión previa para coordinar posturas. Lo que comenzó siendo un pequeño grupo de países con mentalidad económica parecida ha terminado creciendo hasta convertirse en un gran encuentro al que ha participado incluso Francia, pero aparentemente sin la invitación extendida a Sánchez.

Un gran grupo

La convocatoria previa ha terminado reuniendo a una veintena de mandatarios

La versión del Gobierno italiano es muy distinta. Según han afirmado a La Vanguardia fuentes de Palacio Chigi, Sánchez y Meloni “han podido hablar al margen del encuentro informal de los líderes europeos”. “Durante la conversación, el presidente Sánchez no planteó ninguna cuestión relativa a la falta de invitación a la reunión de coordinación celebrada por la mañana, antes del inicio de los trabajos en el castillo de Alden Biesen”, puntualizan desde el Ejecutivo italiano.  

En la cita de Meloni, Merz y De Wever ha participado no solo la Comisión Europea, sino también los líderes de Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría. En total, 19 de los 27 países que conforman la UE, y que luego estaban citados igualmente en el frío castillo de la localidad belga de Bilzen.

Según ha informado el Ejecutivo italiano, la discusión se ha centrado en tres prioridades delineadas por un “documento orientativo” que han preparado Italia, Alemania y Bélgica: completar el mercado único, la simplificación regulatoria) y la reducción de los precios de la energía, además de una política comercial ambiciosa y pragmática. Los líderes se han comprometido a volver a reunirse en este formato en el mes de marzo, en los márgenes de la cumbre sobre competitividad quee se celebrará en Bruselas, para definir objetivos y plazos concretos.

Este tipo de reuniones previas a las cumbres son cada vez más habituales en Bruselas. La misma Meloni suele organizar ultimamente un desayuno junto a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y otros países partidarios de su puño de hierro contra la inmigración. “Los Estados miembros son libres de reunirse e intercambiar ideas”, indicó un alto diplomático europeo antes del encuentro, señalando que el tema lanzado por Costa había despertado un “enorme entusiasmo” en muchos de los Estados miembros.

Meloni, ante la evidente falta de sintonía en materia económica entre Merz y el presidente francés, Emmanuel Macron, está tratando de impulsar el “motor” entre Italia y Alemania. “Sin duda, en esta fase hay un relanzamiento en las relaciones y en la capacidad que Italia y Alemania están teniendo para coordinar sus posiciones”, defendió Meloni ante la prensa. La  italiana insistió en que este acercamiento “no es algo que se haga contra alguien” o “excluyendo a alguien más”.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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