Foment del Treball presentó ayer una alianza empresarial para tratar de resolver la crisis de Rodalies y abordar los retos de movilidad del futuro. La patronal ha articulado este frente mediante una comisión para la garantía de una movilidad cotidiana, fiable y eficiente y cuenta para ello con la Cambra de Comerç de Barcelona, el RACC, los colegios profesionales de los economistas, ingenieros industriales, ingenieros de caminos, y agentes comerciales de Catalunya. “La situación que vive Catalunya es insostenible, intolerable e inaceptable”, aseguró el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre
La presentación de la comisión contó con la participación de los principales representantes de estas organizaciones. El presidente del RACC, Josep Mateu, fue uno de los más vehementes al exigir el traspaso inmediato de Rodalies, incluyendo la infraestructura que gestiona Adif. En este sentido, el directivo valoró que la nueva sociedad gestora, propiedad del Estado y la Generalitat, no es suficiente. “Hay una falta de credibilidad y confianza con Renfe y Adif”, apuntó. En este sentido, la gran apuesta para la operación de la red ferroviaria de Mateu son los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
El presidente del RACC considera que la empresa mixta de Rodalies no es suficiente y apuesta por FGC
El presidente del RACC pidió “coraje” al Govern para avanzar en ese camino y apuntó directamente hacia los maquinistas de Renfe como una de las principales barreras. “Cuando se cambió el handling de Iberia hace 20 años también hubo mucho revuelo, pero hay que seguir adelante”, afirmó. Si los maquinistas de Renfe no quieren formar parte del traspaso, Mateu valoró que se tardaría cuatro años en formar a los 1.000 profesionales para operar la red en la comunidad autónoma.
El director corporativo de la Cambra de Comerç de Barcelona, Roger Guasch, afirmó que el déficit de inversión de infraestructuras ha quedado claro en la crisis de las últimas semanas. Sin embargo, pidió ir más allá de las necesidades actuales y pensar en la Catalunya de los diez millones de ciudadanos. “No es solo arreglar lo que tenemos, sino acelerar las nuevas obras”, afirmó. Por su parte, el presidente del Col·legi d’Economistes de Catalunya, Carles Puig de Travy, apuntó que el déficit de infraestructuras tiene un efecto negativo directo sobre la economía catalana, con un impacto del 1% o del 1,5% del PIB regional.
El presidente de Foment recordó que Catalunya arrastra un déficit acumulado de inversión en infraestructuras de más de 42.500 millones entre el periodo 2009-2023, una cifra que a día de hoy ya es superior. “Llevamos años denunciando el colapso de las infraestructuras del país. Ahora hace falta una respuesta estructural, con mirada larga y consenso de país”, dijo.
La comisión para una movilidad fiable y eficiente inicia los trabajos ahora y tiene previsto presentar las conclusiones definitivas a partir de octubre. Está integrada inicialmente por más de 40 entidades representativas del mundo económico y profesional, aunque está abierta a incluir nuevas organizaciones. Además de los ya citados, en su presentación también estuvieron representantes de otras organizaciones empresariales, como el presidente de Ferrmed, Joan Amorós; el presidente de la UFEC, Gerard Esteva; el presidente de Confecat, Santiago García-Nieto, y el presidente de Fedequim, Joan Roget; entre otros.
El organismo girará en torno a cuatro objetivos. Un ejemplo es el análisis extenso de la situación actual de la movilidad en Catalunya para identificar sus disfunciones, sobre todo en el transporte de viajeros y mercancías, y examinar las causas que hay detrás de las deficiencias detectadas.También buscará investigar el estado actual del déficit económico en infraestructuras y, por último, calculará cuántos recursos se necesitan para paliarlo.
La comisión estará presidido por Lluís Moreno, vicepresidente de Foment y presidente de la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya (CCOC). Moreno defendió que “la planificación de infraestructuras es una planificación a 20 o 30 años vista y debería ser independiente del partido que gobierne”.
Este organismo contactará con el Ministerio de Transportes, el Departament de Territori, Adif, Renfe, Rodalies, TMB, Ferrocarriles de la Generalitat y la Autoritat del Transport Metropolità, entre otros. También comparecerán sectores económicos afectados por las ineficiencias del sistema –turismo, hostelería, construcción, cultura o deporte– así como grandes empresas industriales, como Seat, para que expliquen el impacto real de las disfunciones en la movilidad de sus trabajadores.
Sánchez Llibre cerró el acto reiterando que la comisión quiere ser “una herramienta útil para el país” y expresó su convicción de que “la suma multiplicará” el éxito de la iniciativa. “Catalunya merece una movilidad fiable, eficiente y a la altura de una economía avanzada”, concluyó el empresario.
