
Repsol lleva tiempo alertando de que es necesario enfriar la euforia por el hidrógeno verde que se desató tras el estallido de la guerra en Ucrania, cuando Europa despertó al drama del impacto de su dependencia energética.
El consejero delegado de la compañía, Josu Jon Imaz, explica el cálculo en el que la energética sustenta el freno aplicado a sus inversiones en ese vector energético. “Para que el hidrógeno verde sea rentable, la energía eléctrica con la que se alimentan los electrolizadores debería costar entre 10 y 15 euros MWh”, ha asegurado en conversación con La Vanguardia . En 2025, el coste medio del MWh en España osciló entre 65 y 69 euros MWh y ninguna previsión sitúa el precio de la electricidad a precios tan reducidos.
El dato proporcionado por Imaz golpea de lleno en la apuesta por esta tecnología, al menos en el corto plazo. No está solo en ese análisis. La idea de que no es el momento del hidrógeno verde gana cada vez más peso. Así se transmitió en varias de las sesiones del encuentro anual de la energía que organizan el IESE y Deloitte y que se celebró esta semana en Madrid. “El hidrógeno no es competitivo, no sabemos quién lo pagará. Estoy seguro que llegará su momento. Pero mientras llegue y no tengamos una hidrólisis competitiva no debemos dejar pasar tecnologías que nos permitan rebajar la descarbonización”, aseguraba en el encuentro el presidente de Naturgy, Francisco Reynés.
El problema del fuerte sobrecoste golpea con fuerza a la que en 2025 fue la tecnología renovable más atractiva para los inversores de todo el mundo. Los datos preliminares de fDi Intelligence , una división de Financial Times , cuantifican en 76.000 millones de dólares la inversión captada por el hidrógeno verde en 2025.
El grupo ha pasado de un objetivo de producción de 1,9 GW en 2030 a un máximo de 700 MW
España es uno de los países que más ha apostado por él. Más allá de la emblemática infraestructura submarina que conectará Barcelona con Marsella, es el país que más proyectos tiene financiados por el Banco Europeo del Hidrógeno. Según el último balance de la Asociación Española del Hidrógeno, en octubre de 2025 había 399 proyectos con una inversión estimada de 33.000 millones de euros, de los cuales cerca de 3.000 millones son dinero público.
Los cálculos revelados por Imaz no implican hacer borrón y cuenta nueva para esos proyectos. “Se trata de racionalizar las inversiones. Pensar en la rentabilidad y no destinar ingentes cantidades de dinero a tecnologías que todavía no están maduras. Hay que acompasar inversión y rentabilidad”, aseguraba Federico Steinberg, investigador principal del Real Instituto Elcano.
Es la posición que ha tomado Repsol. La compañía anunció en 2021 una inversión de 2.549 millones hasta 2030 para generar 1,9 GW de hidrógeno verde. En julio de 2025 Imaz actualizó objetivos: alcanzar en 2030 una capacidad de entre 600 y 700 MW de hidrógeno verde, de los cuales entre 200 y 250 MW procedería de biogás y no de otras renovables. El directivo no dio datos financieros en aquel encuentro con analistas. Proporcionalmente la inversión se quedaría en poco más de 900 millones, pero con toda probabilidad no llegará a esa cifra.
“Repsol mantiene su apuesta por el hidrógeno en Cartagena, Bilbao y Tarragona”, ha confirmado el directivo en declaraciones a este diario. ¿La razón? Los proyectos situados en esas localizaciones sí tienen demanda asegurada, la de las propias refinerías de la compañía. Apostar por su continuidad mantiene a la compañía ligada a una tecnología de futuro sin renunciar a inversiones ya ejecutadas o aprobadas.
El directivo confirma pese a todo su apuesta por el hidrógeno en Cartagena, Bilbao y Tarragona
Repsol cuenta desde 2023 con un electrolizador de 2,5 MW en marcha en Petronor (Muskiz), capaz de producir 350 toneladas anuales de hidrógeno. Además, otras dos instalaciones están finalizando su construcción. La primera de ellas es un electrolizador de 4 MW situado en Sines (Portugal), que producirá hasta 600 toneladas anuales que se emplearán en las nuevas plantas de polímeros del centro petroquímico; el segundo tendrá 10 MW de capacidad, desarrollado por Petronor junto al Ente Vasco de la Energía y Enagás Renovable para abastecer la planta demostrativa de combustibles sintéticos situada en el puerto de Bilbao. La inversión conjunta de estos tres electrolizadores es de unos 70 millones de euros y el electrolizador de Bilbao recibirá financiación a través de distintos programas, de casi 8 millones de euros.
Además, en los últimos meses la compañía ha aprobado la construcción de dos electrolizadores de 100 MW en Cartagena y Petronor, con una inversión conjunta de casi 600 millones de euros y el objetivo de producir hasta 15.000 toneladas anuales. Cuenta con 155 y 160 millones de euros respectivamente de financiación procedente de fondos europeos. Además, Repsol ha anunciado un proyecto de 150 MW en Tarragona, a la espera de la decisión final de inversión.
