Los retos de país

E

s evidente que las cifras macroeconómicas describen una economía que va bien. No obstante, hay una percepción a pie de calle de que las cosas no van tan bien como parece; más bien, hay un estado de opinión de que los problemas económicos y sociales se amontonan y, lo que es más importante, que hay que reaccionar.

Ha faltado la voluntad de alcanzar grandes consensos

Cuando las inversiones no se ejecutan como corresponde, cuando los procedimientos administrativos y los recursos públicos no se adecuan a las necesidades y cuando ha faltado la voluntad de alcanzar grandes consensos para solucionar los principales retos de país, no estamos ante una suma de problemas puntuales. Se trata de un problema sistémico, con un crecimiento económico que sobrepasa los límites de las infraestructuras y de los recursos, humanos y materiales, que lo tienen que sustentar.

Tenemos buenos cimientos. Si trabajamos juntos, saldremos adelante. Este país siempre lo ha hecho así. Es responsabilidad de la sociedad civil y de las entidades que la representan, como las cámaras de comercio, contribuir al interés general con visión crítica pero constructiva, compartiendo con los poderes públicos y el conjunto de la sociedad el peso de aportar propuestas y apuntar soluciones.

Aunque la principal responsabilidad recae en los gobernantes, las cámaras estamos a disposición del país y hacemos un llamamiento a los agentes y las formaciones políticas para que busquen un entendimiento en los temas clave de país que afectan a la ciudadanía y a las empresas. Tenemos que pasar del escepticismo a la acción. No podemos esperar más.

(Una versión más extensa del artículo está disponible en la web).

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