Aumento del precio del gas e impacto en la exportación, temores de la empresa valenciana

La expectación recorría ayer las declaraciones de los principales representantes empresariales de la Comunidad Valenciana, en pleno conflicto en Irán, amenaza de Donald Trump a las relaciones comerciales con España y respuesta de Pedro Sánchez. Un combo de sucesos que ha pillado a las empresas pendientes, como siempre, del contexto internacional, acostumbradas siempre gestionar las incertidumbres, pero calibrando ya los posibles efectos futuros. 

Es así que el sector azulejero, el segundo que más exporta a EE.UU., considera “prematuro” hablar de impactos comerciales concretos o de pedidos bloqueados, pero asume que su principal riesgo no es tanto comercial sino energético. Fuentes de Ascer, la patronal azulejera con sede en Castelló, recuerda que el Estrecho de Ormuz canaliza en torno al 20% del petróleo y del gas mundial, por lo que “cualquier interrupción prolongada puede tener un impacto directo en los precios internacionales de la energía que ya de por sí son muy volátiles”. 

Su preocupación es compartida por otros sectores, algunos de los cuales ayer se adherían en un nuevo hub de defensa de la Comunidad Valenciana, conscientes del nuevo escenario internacional que se abre paso. Es el caso de la automoción, el presidente del clúster AVIA, Francisco Segura, remarcó ayer que con los últimos aranceles  ya se redujeron bastante las exportaciones, “pero también soy de los que piensan que vamos hacia un futuro de una economía local”.  Segura no quiso preocuparse, a preguntas de los periodistas, por si el último golpe en la mesa de Trump a España puede tener impacto en la asignación del nuevo coche de Ford en Almussafes, una decisión de la que el sector auxiliar está muy pendiente. “Los planes que están trazados no tienen porqué truncarse”, dijo desde el optimismo. 

Por su parte, el sector químico (QUIMACOVA) y el del plástico (Asociación Valenciana de Empresas del Plástico, AVEP) en la voz de su presidenta, Amaya Fernández, ha reconocido que “sectores como farmacia o cosmética nos podemos ver muy afectados tanto en exportación como en importación de materia prima” y ha puesto el acento en el hecho de que en el plástico “un tercio del coste es la parte energética”. 

El cerámico observa riesgos en la energía, mientras la automoción advierte caída de las exportaciones tras los últimos aranceles

También la Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana (FEDACOVA), a través de su secretario general, Sergio Barona, considera que la amenaza de Trump “afecta a todas las empresas”, pero confía que “esto sea una bravuconada de Trump y no llegue la sangre al río”. Barona recordó que el agroalimentario lleva meses explorando nuevos mercados, aunque el estadounidense es su mercado exterior “más importante”.

Más de 3.700 empresas valencianas exportan a EE.UU.

Anecoop, comercializadora de frutas y verduras, Importaco, que comercializa frutos secos, y la tecnológica Edicom son las tres principales empresas de la Comunidad Valenciana con mayor implantación en EE.UU. La Cámara de Comercio de València analiza las relaciones comerciales con EE.UU. y cuantifica en más de 2.106 millones de euros las exportaciones valencianas con el país norteamericano frente a 1.696 millones de euros en importaciones. Con cifras de 2025, el número total de empresas valencianas exportadoras allí es de 3.733, 1.342 de las cuales lo hacen de manera regular. Ayer, el presidente de la Cámara, José Vicente Morata, en declaraciones a la cadena SER, pidió “sentido común” y confió en que la diplomacia lleve las cosas ” a su justo término”. 

También en el agroalimentario, la asociación valenciana de agricultores AVA-Asaja pide rebajar la tensión advirtiendo que las amenazas sobre el Estrecho de Ormuz amenazan con encarecer los costes de los fertilizantes, el gasóleo agrícola y la energía empleada para la maquinaria y el riego de las explotaciones agrarias, así como con reducir las exportaciones a EEUU, con especial protagonismo de productos agroalimentarios como vinos y aceites. “En estos primeros días de guerra los agricultores ya advierten de una subida general de los combustibles y de un aumento considerable de los abonos, sobre todo nitrogenados, ya que el conflicto afecta directamente a la fabricación en plantas industriales y al comercio de amoníaco, urea, azufre y gas natural, todos ellos necesarios para la producción de fertilizantes”, explica la asociación. 

También La Unió detecta subidas que “preocupan” en el campo valenciano del 5% en los precios de los fertilizantes y del 4% en el gasóleo agrícola, con una tendencia además al alza en el caso de que se prolongue la situación. “Con un consumo anual de unos 2.000 millones de litros, la diferencia entre pagar el gasóleo a 1,08 o pagarlo a 1,18 sería de 200 millones de euros de sobrecoste para agricultores y ganaderos. Habrá que ver en cuánto se pone ahora” señalan, recordando que en los meses siguientes al inicio de la guerra en Ucrania llegó a alcanzar los 1,7 euros/litro.

El campo se muestra preocupado por el “especial protagonismo” en las exportaciones a EE.UU. de vinos y aceites

Al margen del análisis sectorial, también la patronal valenciana valoró ayer el nuevo escenario que se dibuja -tanto por las relaciones con EE.UU. como por el repunte energético- a través de un llamamiento a la calma “y a continuar con normalidad sus operaciones de comercio exterior con el país norteamericano”. Apelaba la CEV además al europeísmo, recordando que “debemos y podemos confiar en que tanto la Comisión Europea como el Consejo de la UE defenderán nuestros intereses, que son los del conjunto de la Unión”. Sin olvidar que es, “de mutuo interés”, que las relaciones bilaterales de comercio e inversión se mantengan “a pesar de la coyuntura política y la adversa situación geopolítica en general”. 

Un aspecto este en el que el gobierno valenciano hizo especial hincapié. Tanto la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, como el presidente Juanfran Pérez Llorca. La primera evidenció que “hay preocupación en el tejido empresarial” porque EE.UU. es el cuarto país destino de las exportaciones “y son más de 2.500 millones de euros los que están en juego”. Pérez Llorca, por su parte, opinó que el presidente español debe tomar decisiones con consensos y le animó a recapacitar: “Las decisiones deben ser más globalistas que lo que ha hecho Pedro Sánchez”, sentenció. 

Neus Navarro

Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital

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