Las bodegas del Penedès elaboradoras de espumosos bajo la marca colectiva Corpinnat cerraron 2025 con 3 millones de botellas comercializadas (un 34,80% más que el año anterior), alcanzando una facturación con hasta 129 referencias conjuntas vendidas de 34,13 millones de euros (un 40,20% más). 2025 ha sido un año de recuperación. En 2024 experimentaron una leve reducción de ventas en volumen (-2,63%) pero consiguieron un pequeño incremento de la facturación (+1,7%), alcanzando una cifra de ventas de 26,8 millones de euros.
En cambio, durante el año pasado vieron como decrecía el negocio enoturístico. con un 10% menos de visitantes que en 2024. Las bodegas de Corpinnat recibieron durante 2025 un total de 34.497 personas. El pecio medio orientativo de sus botellas se ha situado en 20,45 euros, un -0,60% respecto al año anterior. Este decrecimiento lo consideran “irrelevante” y lo atribuyen al hecho de que ha disminuido la crianza media de sus botellas como consecuencia de la falta de producto por la persistente sequía de los últimos años.

Exportan conjuntamente un 21% de su producción (un 17% en 2024) a un total de 64 países de todo el mundo. Estados Unidos (con un 23% de las ventas) y Países Bajos (con un 14%) son sus principales mercados internacionales. Reconocen que la situación en el mercado estadounidense les genera “intranquilidad” por la incerteza existente. Suman 27 centros de trabajo y cuentan con 143 viticultores independientes proveedores (que suman 609 hectáreas). Las hectáreas propias de las bodegas de Corpinnat son 712. Y sus trabajadores son 343, un 16% más que en 2024.
Las 21 bodegas que actualmente forman parte de la asociación de elaboradores Corpinnat son Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca, Celler Mir y Torné & Bel. Esperan incrementar la asociación con dos o tres nuevas bodegas este año.
Y sobre las reuniones que mantienen con otras organizaciones elaboradoras de espumosos deel Penedès para constituir una denominación de origen conjunta han declinado hacer declaraciones, aunque han recordado que desde que dejaron la DO Cava han mantenido contactos y que continuarán “siempre que haya la intención de un bien para el Penedès”.

Su reglamento es “el más exigente del mundo”, según ha manifestado el vicepresidente de la asociación, Roc Gramona. Ello les obliga a trabajar con viñedos 100% ecológicos, con vendimias 100% manuales, con elaboraciones 100% en la propiedad, con largas crianzas (un 45% de sus botellas tienen entre 18 y 30 meses de crianza, y un 42% de 30 a 60 meses), con un compromiso con las variedades históricas de uvas y con contratos de larga duración y a un precio mínimo garantizado con los viticultores proveedores.
En 2025 las bodegas de Corpinnat pagaron un precio medio de 1,10 euros por kilo de uva comprada. Aseguran que el retorno económico al viticultor proveedor por uva comprada fue de 4,3 millones de euros. Y afirman que en su octavo año de trayectoria siguen apostando por “un modelo abierto e integrador”.

El presidente de Corpinnat, Pere Llopart, ha asegurado durante la presentación de los datos del año pasado en la sede de Pimec en Barcelona que la asociación de bodegueros genera “más interés y más confianza”, y que “es un proyecto de presente y de futuro”. También considera que “Corpinnat ha dejado de ser un proyecto emergente para convertirse en uno de consolidado”, y añade que hora hay más bodegas, más miradas, más riqueza, más proyecto y más futuro”.
Por su parte, Roc Gramona ha señalado que Corpinnt crece en valor añadido e impacto. El presidente y el vicepresidente de la asociación remarcan que el suyo es “un modelo basado en el origen, el rigor y la coherencia”, y que son fuertes por ser un proyecto sostenible y compartido construido sobre “la confianza, la calidad y el respeto”.

