
El precio del petróleo ha perforado este lunes la barrera de los 100 dólares tras dispararse un 14% en la apertura europea, hasta rondar los 106 dólares el barril de Brent, de referencia en Europa. Es algo que no pasaba desde el 2022 con la invasión de Ucrania. El WTI, barómetro en EE.UU., también se sitúa por encima de los 100 dólares al repuntar un 11%. La subida, afectada por los mayores problemas de suministro en Oriente Medio, mete más presión en las bolsas.
El Ibex 35 ha arrancado la sesión con un desplome cercano al 3%, la más bajista de las grandes plazas europeas. Solo Repsol sube ligeramente, con todo el resto en negativo, sobre todo ArcelorMittal (-6,4%), Sacyr (-4,60%) o Acerinox (-4,35%). De esta manera, el selectivo nacional se deja cerca del 10% desde el inicio del conflicto. París (-2,7%), Frankfurt (-2,5%) o Londres (-1,7%), repiten la tendencia este lunes.
Se prevé que este lunes se reúnan los ministros de Finanzas del G-7, que podrían plantearse liberar reservas estratégicas de petróleo para intentar reducir los precios. La posibilidad ha aliviado algo al mercado, tras rozar el crudo los 120 dólares por barril .El grupo incluye a EE.UU., Reino Unido, Japón, Francia -ahora con la presidencia rotativa-, Alemania, Italia y Canadá. Asimismo, hoy también se reúnen los ministros de Finanzas de la eurozona en el marco del Eurogrupo.
El G-7 valora liberar reservas estratégicas para calmar los precios
El gas sube más del 17% en el caso del TTF holandés, por encima de los 62 euros el megavatio hora. Ya dobla el precio previo a los ataques de EE.UU. e Israel a Irán. La extensión del conflicto por Oriente Medio amenaza los suministros y se plasma en las cotizaciones. Irán ha elegido a Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido Ali Jamenei, como nuevo líder supremo del país. Un hombre del ala dura del régimen que supone una apuesta por el continuismo.
La previsión es que se mantenga el choque con Donald Trump: los futuros de Wall Street anticipan caídas mayores al 1,5%. “Las acciones históricamente sufren dificultades cuando el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares durante un período prolongado, ya que los mayores costes de la energía endurecen las condiciones financieras y presionan los márgenes”, explica Mathieu Racheter, de Julius Baer. Una extensión del conflicto puede trasladarse a toda la cadena productiva e impactar en los precios, elevando la inflación, impactando en la actividad y obligando a los bancos centrales a cambiar sus planes.
Con la extensión de la guerra, la vista está puesta en los suministros y sus interrupciones. Irak ha recortado su producción un 60% ante la disrupción en el tráfico de petroleros, informa Reuters. Qatar ha detenido ciertos envíos y Arabia Saudí y Emiratos Árabes podrían ir detrás, según los analistas, al quedarse sin espacio de almacenamiento por el cierre de Ormuz. En el caso de Bahréin, ha sufrido un ataque de Irán a su única refinería. Mientras, EE.UU. ha desplegado este lunes un programa de 20.000 millones para reasegurar el comercio marítimo en la región, buscando una reactivación.
“Los precios del petróleo reúnen todos los ingredientes para una tormenta perfecta: los productores del Golfo recortan la producción, el cierre prolongado del Estrecho de Ormuz… todo ello agravado por un creciente pesimismo sobre una rápida recuperación de la situación actual”, advierte Muyu Xu, analista senior de petróleo de Kepler.
El cierre de Ormuz agota el almacenamiento y obliga a repensar la producción
“A pesar de los desafíos, mantenemos nuestra postura de que el impacto sobre la economía global será temporal. Todas las partes implicadas, así como las regiones altamente dependientes de la energía, como Europa y Asia, tienen fuertes incentivos para desescalar la situación. Seguimos esperando una resolución en las próximas 3–5 semanas”, plantean los analistas de Swisscanto. El euro sigue perdiendo terreno con el dólar, que se convierte en valor refugio, y ya se intercambia por 1,152 unidades, al caer ocho décimas este lunes.
Asia, muy dependiente del crudo y el gas de la zona, ha vivido otra jornada para olvidar. Tokio y Seúl han cedido más del 5%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong ha perdido un 1,4%.
