Israel celebra hoy el día de la Independencia, una jornada festiva y muy alegre. Ayer, sin embargo, celebró el día de los caídos en combate o víctimas del terrorismo. Si el martes las radios emitieron música melancólica para acompañar el duelo, hoy, en una rápida transición que es típicamente israelí, las canciones celebrarán el nacimiento de Israel en 1948.
Yom HaZikaron, el día del memorial por los caídos, es una de las celebraciones más emotivas del calendario civil israelí y desde hace 21 años va precedida por un acto que reúne a israelíes y palestinos, unidos en el dolor por la pérdida de sus seres queridos en Cisjordania, Gaza, e Israel, sobre todo en la masacre que cometió Hamas el 7 de octubre del 2023.
Las últimas víctimas del conflicto son seis palestinos, dos muertos en Cisjordania y cuatro en Gaza
Las últimas víctimas del conflicto son seis palestinos, muertos ayer en Gaza y Cisjordania.
En un pueblo cerca de Ramala, la capital administrativa de Palestina, un adolescente de 14 años y un hombre de 32, fueron abatidos por los disparos de varios colonos israelíes. El ejército israelí participó en el ataque al abrir fuego contra la escuela local.
En Beit Lahiya, en el norte de Gaza, una mujer falleció por los disparos del ejército israelí desde una embarcación frente a la costa. En Jan Yunis, Israel lanzó una nueva operación contra objetivos “terroristas” en los que murieron cuatro personas.
Israel se detuvo el martes durante dos minutos para honrar la memoria de los caídos. La fuente de la plaza Dizegoff, en el centro de Tel Aviv, volvió a llenarse de personas que se recogieron junto a las fotografías y los recuerdos de los asesinados el 7 de octubre del 2023.
Aquel día, el más fatídico de la historia de Israel, murieron 1.200 personas. Desde entonces, la reacción militar de Israel contra la población palestina en la franja de Gaza y Cisjordania ha causado cerca de 75.000 muertos.
Este memorial conjunto lo organizan varias organizaciones pacifistas y de izquierdas, una pequeña minoría, tanto en Israel como en Palestina. Standing Toghether, Parents Circle – Families Forum y Combatants for Peace lo forman israelíes y palestinos comprometidos con el fin de la ocupación militar de los territorios palestinos y la solución de dos estados.
La ceremonia del este lunes se realizó de forma simultánea en Jericó y en un local privado de Tel Aviv-Yafo, que fue boicoteado por varios activistas israelíes de extrema derecha. Liora Elion, superviviente de la masacre del 7 de octubre en el kibutz de Kfar Aza, dijo que “estoy aquí porque este es un lugar de esperanza. Este lugar me da fuerzas para creer que un día hablaremos y todo acabará”.
Jolud Jushiah, una mujer de Yenin, en Cisjordania, que hace tres años perdió a su hijo en un enfrentamiento con el ejército israelí, dijo que “a pesar de este dolor estoy aquí para decir que escogemos el camino de la paz, a pesar de todas las pérdidas, porque la sangre solo trae más sangre y la muerte y el luto nunca permitirán, ni a nosotros ni a nuestros hijos, vivir en paz”.
Najil Jamil Hanuna, fotógrafo de Gaza, que ha perdido a sus hermanos, exclamó que “somos seres humanos. Queremos vivir en paz y libertad. Nos crearon para construir el mundo, no para destruirlo”.
Cincuenta y ocho ciudades en todo el mundo se unieron a la conmemoración. Barcelona lo hizo con un acto modesto, sin autoridades, en el centro cívico Sant Agustí, que organizó JCall España y el Instituto de Estudios Judíos. Hablaron dos miembros de Combatants for Peace, Ahmed al Helou y Elik Elhanan, además de la defensora de los derechos civiles Noa Shauer.
Elhanan sirvió en el ejército entre 1995 y 1998. En 1997 perdió a su hermana de 14 años en un atentado suicida en Jerusalén.
Al Helou trabajó para la Cruz Roja al volante de una ambulancia en Cisjordania hasta que varios de sus parientes murieron en choques con el ejército israelí. Entonces se afilió a Hamas, fue detenido y encarcelado.
Los tres, Shauer, Al Helou y Elhanan, compartieron el mensaje contra el fin de la ocupación y “el dominio de un pueblo sobre el otro”.
La coexistencia parece hoy una utopía. Elhanan reconoció que “esta meta está hoy más lejana que nunca desde la Nakba”, la limpieza étnica ocurrida en 1948 y que los palestinos también rememoraron ayer.
Shauer explicó que el gobierno israelí hace todo lo posible para evitar el contacto entre judíos y palestinos. Esta estrategia política y de seguridad persigue el fin del diálogo y, por lo tanto, de una salida negociada al conflicto.
Al Helou ha renunciado a la violencia, pero explicó que la resistencia es necesaria para acabar con el apartheid, los asesinatos y el robo de tierras en Cisjordania.
