La patronal reactiva su ofensiva sobre las bajas laborales, un problema que considera que ya “es de país”, a partir del incremento que se está produciendo en los últimos años y que considera que lo ha convertido en un problema estructural que atribuye en buena parte a la saturación del sistema sanitario. Su preocupación viene de lejos; ya en el 2023, en la firma del AENC con los sindicatos, incluyó este tema entre los elementos a tener en cuenta en la negociación colectiva, aunque sin conseguir su objetivo de que los sindicatos aceptaran que las mutuas tengan la capacidad de dar el alta.
Es una reivindicación que la CEOE mantiene, pero ahora pide aplicar de manera urgente una medida. Que la Seguridad Social asuma el pago íntegro de los primeros quince días de baja por enfermedad común. Lo hace recordando el peso que tiene este periodo, cuando cerca del 60% de los procesos de baja actuales duran menos de 15 días. En la actual legislación, es la empresa quien debe hacerse cargo del pago en este periodo, después, lo asume la Seguridad Social.
“No puede ser que todos los gastos hasta los 15 días los paguen las empresas. Oiga, si usted no pone el remedio para que esto se arregle, por lo menos, evíteme el coste”, ha afirmado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, al final de la jornada. Lo plantea como una solución de urgencia, provisional mientras no se arregle el problema de fondo que se basa en la falta de medios de la sanidad pública para dar respuesta en los tiempos necesarios al cuidado de las bajas. Garamendi también ha precisado que estas iniciativas “los sindicatos se las toman como un ataque, cuando no es un ataque contra nadie. Hay que hablar abiertamente de estos temas”.
“Si usted no pone el remedio, por lo menos evíteme el coste”, dice Garamendi
Son declaraciones realizadas al final de unas jornadas organizadas por la patronal sobre las bajas laborales, en que se ha tratado su impacto, tanto por sectores como por territorios, y con planteamiento de propuestas para solucionarlo.
Primero, ha llegado el diagnóstico del problema, que la CEOE ilustra con dos cifras. Por un lado, 1,4 millones de trabajadores que no acuden diariamente a trabajar por baja médica, y por otro, el coste que suponen las bajas, de 33.000 millones de euros, con la mitad sufragado por el Estado y la otra mitad por las empresas. Un “esfuerzo económico gigantesco”, dice Garamendi, que además no se ha traducido en una mejora de la salud de los trabajadores ni en una mayor eficiencia del sistema.
Aquí el esfuerzo de fondo se tendría que centrar en reforzar los recursos sanitarios, con más profesionales de salud y más inspectores médicos. Pero, mientras piden medidas como que la Seguridad Social se haga cargo del pago de los primeros días de la baja.
Durante el diagnóstico, se han escuchado algunos planteamientos subidos de tono. Es el caso del presidente de los empresarios de Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás García, que ha afirmado que los jóvenes piden la baja cuando “les ha dejado la novia”. “Ahora tenemos una baja no porque la empresa los haya maltratado. Tenemos una baja porque les ha dejado la novia. Son unos memos. Cualquier cosa que les ocurra en el trabajo ya es un problema”, ha afirmado.
Unas afirmaciones de las que se ha desmarcado Garamendi, que, preguntado por ellas, ha dicho que los problemas de salud mental constituyen una realidad que afecta especialmente a las nuevas generaciones y que se ha agravado tras la pandemia. ia.
“Son un problema de país”, afirma Sánchez Llibre
Por su parte, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha insistido en la necesidad de un diálogo social, recordando el libro blanco que están preparando en Catalunya, pero sí que ha recordado algunos datos. En Catalunya, el 58% de las bajas por contingencia común se concentran en el 10% de los trabajadores y que hay más de 34.500 expedientes de larga duración pendientes de valoración o citación por el ICAM, el instituto catalán de evaluaciones médicas. En este contexto, Sánchez Llibre afirma que las bajas “ya no son un problema de trabajadores y empresa, son un problema de país”
